lunes, 13 de junio de 2011

Colonialismo chino

Se sabe. Desde documentos de Oxfam a informes de la Cepal, la China está estableciendo lazos que pueden ser llamados "coloniales" en América Latina y África. Pero ahora lo dice Hillary R. Clinton, lo cual no deja se sorprender.
Primero, porque se cree el ladrón que todos son de su condición.
Segundo, porque el colonialismo de la China es más fácil de asimilar, al no tener un pasado sospechoso de conquistas y expansiones (aunque está el caso del Tibet, pero se puede dejar para otro día).
Tercero, porque no va acompañado de penetración cultural: no hace falta aprender mandarín ni a comer con palillos. Ni se convierte alguien en culto porque ha leído "Los tres reinos" y distingue a Confucio de Lao Tsu y sabe distinguir la transliteración Pekín de la de Beijing (y Lao Tse de Lao Tsu)
Y, cuarto, porque parece establecerse en un "do ut des", reconociendo los intereses de cada parte y, por tanto, no ocultando los propios en "defensa de la civilización" (que sería la confuciana), "promoción de la democracia" o cualquiera de los cuentos que los occidentales han contado (desde la "evangelización" del siglo XV y XVI) para legitimar y justificar sus conquistas. Los chinos, a lo que parece, no necesitan de estas historias: hacen negocios y se olvidan de las retóricas como la de las "buenas prácticas" de la cooperación del CAD.
El presidente Truman, en su discurso inaugural de 1949 decía
El viejo imperialismo –explotación para beneficio extranjero - no tiene espacio en nuestros planes. Lo que estamos vislumbrando es un programa de desarrollo basado en el juego limpio democrático.
Pero antes de criticar el colonialismo chino, Clinton habría dicho en una conferencia el año pasado:
(El desarrollo) ahora es un imperativo estratégico, económico y moral – tan central para satisfacer los intereses estadounidenses y resolver los problemas globales como la diplomacia o la defensa.
¿Y cuáles son los intereses estadounidenses? La versión oficial dice:
Los intereses de EE.UU. incluyen proteger la nación y a nuestros aliados de un ataque o de las coacciones; promover la seguridad internacional para reducir los conflictos y fomentar el crecimiento económico; y asegurar el patrimonio común y con ellos el acceso a los mercados y recursos mundiales.
Ya se sabe, "el infierno son los otros".

1 comentario:

  1. Le hago una pregunta, usted sabe cómo era el comercio en China en el imperialismo. Y sabe que tipo de dominación Gran Bretaña ejercía sobre China.

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