domingo, 22 de mayo de 2011

Psicópatas al poder

Por lo visto, el porcentaje de psicópatas entre los altos ejecutivos, altos funcionarios y políticos de alta gama es parecido o incluso superior al de la gente normal. La maldad llega a decir que es superior incluso al porcentaje que hay en las prisiones.
Recorriendo la lista del artículo que cito y que se toma de "The Psychopath Test" de Jon Ronson, uno no puede menos que pensar no sólo en los peculiares próceres a que se refiere el artículo (estadounidenses y un francés) sino a algún que otro liderillo en las Españas.
Pero lo fantástico, en un caso como en el otro, es que estos psicópatas fascinan a la gente. Y más cuanto más irracionales se hacen las campañas en manos de "motivadores", "comunicadores", "maquilladores" y "asesores de imagen". Si los políticos fuesen partidarios de la democracia (que no lo suelen ser), harían campañas de otra forma bien diferente a los espectáculos que montan (y se convierten en una de las razones de la corrupción en el Brasil: las campañas son muy caras).
Añado que tengo suficientes amigos y amigas en la política activa como para saber que los psicópatas son un porcentaje, no la totalidad. He tenido algún compañero de trabajo psicópata (los hay también en las universidades, claro está), pero ningún amigo psicópata.
Es cosa de grados (se es más o menos psicópata), pero los temas son estos (los últimos son para delincuentes):
1. Labia, encanto superficial
2. Grandioso sentido de la autoestima
3. Necesidad de estimulación, propensión al aburrimiento
4. Mentiroso patológico
5. Estafador, manipulador
6. Falta de remordimiento o culpa
7. Afectos poco profundos
8. Insensible, falta de empatía
9. Estilo de vida parasitario
10. Poco control de la conducta
11. Comportamiento sexual promiscuo
12. Problemas de conducta tempranos
13. Falta de metas realistas a largo plazo
14. Impulsividad
15. Irresponsabilidad
16. No cepta la responsabilidad por sus propias acciones
17. Muchas relaciones breves de pareja
18. Delincuencia juvenil
19. Revocación de la libertad condicional
20. Penal versatilidad (perdón, versatilidad para el crimen)
Qué barbaridad. Repitan conmigo: qué barbaridad.

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