sábado, 7 de mayo de 2011

Birthers y Deathers

No busques esas palabras en el diccionario inglés-español: no existen. Pero la primera ha estado en la discusión política estadounidense hasta hace muy poco. Los "birthers" eran los que negaban que Obama hubiese nacido en los Estados Unidos. Como todo sistema político que se precie, la capacidad para discutir sobre tonterías es inmensa. A los "birthers" se sumó Donald Trump, pre-pre-candidato republicano a las presidenciales del año que viene y fue "machacado" por el actual presidente al presentar el certificado de nacimiento días antes de ridiculizarle en la cena anual de la asociación de la prensa. La cara de Trump mientras Obama se reía de él era todo un poema. Obama asimiló los "birthers"  a los que siguen discutiendo sobre un ovni, sobre qué les pasó a los rockeros Biggie y Tupac
Pero los "birthers" han sido sustituidos por los "deathers", los que discuten si Osama (no confundir con Obama) murió realmente o, también, si se le mató para que no hablase y contase lo que sabe. Al fin y al cabo, Bin Laden comenzó su carrera llevando una base de datos (la base, en árabe, dicen que se dice "al qaeda") con las aportaciones estadounidenses (e inglesas) a la lucha afgana contra el ejército rojo que acudía, en tiempos del comunismo realmente existente, en ayuda fraternal del entonces gobierno comunista de Afganistán que sufría la oposición de los talibán. Dentro de las muchas teorías de la conspiración (algunas de ellas con base real, no se crea; estoy seguro de ello) está la de los que afirman que Al Qaeda es una invención del gobierno de los Estados Unidos. No me lo creo, aunque es obvio que han utilizado su existencia y las amenazas de ataque para controlar todavía mejor a la población. Pero si  me lo creyese, la teoría de los "deathers" tendría sentido.
Eso sí: aunque Al Qaeda confirme la muerte de Osama, no importa ya que los "deathers" seguirán buscando argumentos como los que se usan para negar la llegada del hombre a la Luna. Y mientras, las causas del problema, inalteradas o, peor, empeoradas: si se aplica el ojo por ojo y Al Qaeda se venga de la venganza, al final, como decía Gandhi, todos ciegos.
Y ya que estamos con conspiraciones delirantes, es una lástima que Marruecos no tenga a ETA: podrían atribuirle el atentado de Marraquech ya que fue ejecutado de manera semejante al 11-M español. Y si el 11-M fue obra de ETA, pues la conclusión sería obvia para los conspiranoides españoles. Lástima, como digo, que en Marruecos no tengan a ETA, porque además serviría para que arreciasen los insultos que en privado escuché ayer contra el Tribunal Constitucional español por haber aceptado las candidaturas de Bildu. Son curiosos estos forofos.

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