miércoles, 13 de abril de 2011

Derechos humanos para los humanos

"Los derechos humanos son para los humanos, no para las ratas", decía un candidato a gobernador por el Estado de México hace algunos años (creo recordar su apellido, Montiel, y le escuché decirlo en un espot publicitario, es decir, en algo no improvisado). Algo de razón tenía cuando se ve quién es considerado humano y quién no y qué derechos cuentan y cuáles no.
El etnocentrismo consiste en pensar que el propio pueblo es el de los humanos y que los restantes pueblos no acaban de serlo y que incluso pueden llegar a ser sub-humanos, Untermenschen, como los nazis consideraban a los judíos. 
Y en los tiempos de la Guerra Fría, los Estados Unidos denunciaban la falta de libertad en la URSS mientras los soviéticos denunciaban el racismo, la discriminación y, en general, la falta de igualdad en los Estados Unidos. Algo así sigue sucediendo, aunque en estos tiempos los rusos se contentan con denunciar (con razón) la  doble moral de los estadounidenses y recuerdan Guantánamo, Bagram, tráfico de personas, consumo de pornografía infantil a los Estados Unidos.
Ahora ha tocado al G-2, esa pareja de hecho formada por los Estados Unidos y la China. El primero, publica todos los años un informe  sobre los derechos humanos en el mundo. El hecho es que no deja demasiado bien a la China, razón por la que la oposición siempre critica al gobernante que visita China y no dice nada sobre los derechos humanos. La reacción china ha sido, desde hace ya años, publicar su propio informe sobre los derechos humanos, en especial en los Estados Unidos. Racismo, pobreza, agresiones a otros países y se puede añadir brutalidad policial indiscriminada (bueno, discriminada hacia las "razas" inferiores) y así sucesivamente.
Curioso: ninguno de los dos informes parece denunciar una de las más evidentes violaciones de los derechos humanos, a saber, la de la pena de muerte. La razón es obvia: ambos países la practican con entusiasmo, dedicación y con porcentajes supongo que semejantes en lo que se refiere a "asesinatos judiciales" de menores, disminuidos psíquicos y, sobre todo, comprobados inocentes (comprobados después de muertos, que es un gran consuelo para sus almas). Rusia mantiene la pena, pero no ha  habido ejecuciones desde 1996.
La próxima vez que escuche por radio o lea en prensa que cuando un gobernante "occidental" visita la China (o Cuba, para el caso) y es criticado por no hablar de los "derechos humanos", me sonreiré. Porque nadie dice eso cuando visitan Washington.

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