domingo, 6 de marzo de 2011

Sin llegar al meollo

Dos buenos ejemplos de cómo la discusión o incluso la mera presentación de un asunto oculta el problema al que aparentemente se estaría refiriendo.
El primero viene de Robert Reich. Lo que viene a decir es que las novedades sobre el empleo no dejan ver lo que realmente cuenta y es el tipo de empleos que se están creando. No es saber si hay más empleo o si se ha detenido el desempleo, sino saber qué nuevo empleo hay.
El segundo viene del sentido común y se refiere a una discusión tonta a propósito de una medida dudosa (si no igualmente tonta) del gobierno español: reducir la velocidad máxima permitida en autopista de los 120 km/h a los 110. La norma estaría en vigor hasta junio. Sesudos comentarios en una dirección y otra: que si realmente reducirá el consumo, que si lo que realmente está sobre la mesa es el afán recaudatorio del gobierno, que si es una improvisación más. Se evita entrar a discutir un punto que sí aparece en la intervención del ministro del ramo anunciando las medidas: España depende abrumadoramente de la importación (la "importación de fuera", que diría el ministro) de energía. Y el petróleo se está disparando y terminando a escala mundial y las subvenciones a las energías renovables se han reducido. Lo que realmente cuenta no es si la medida va a funcionar o no, sino el hecho de que se nos viene encima el fin de la "civilización del petróleo" y no parece que queramos darnos cuenta. Al fin y al cabo, la medida es "temporal"...

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