miércoles, 23 de marzo de 2011

Madre Patria

Llegué el domingo del Ecuador donde no había tenido ningún problema para entrar. Me preguntaron, en el aeropuerto, cuál era el motivo de mi viaje y se lo dije. Me preguntaron cuánto tiempo me iba a quedar y se lo dije. Así que me pusieron un visado por el tiempo previsto y eso fue todo.
Ahora vamos a ver el camino inverso. Hay una familia ecuatoriana con la que guardo una muy cálida amistad desde hace cuarenta años. Les he visitado y me han visitado. Resulta que uno de sus miembros, un próspero profesional que me ha acompañado en otras ocasiones por diversos lugares de su país, quería venir de turismo a España durante un mes. Puede permitírselo. Pero en el consulado de allí le requirieron una “carta de invitación” escrita desde aquí y, como era de esperar, me escribió para que la consiguiese y se la enviase lo más pronto posible: el consulado le daba tres semanas para la “subsanación”.
El 23-F, fecha aciaga, me dirigí a la comisaría de policía después de haber preguntado por teléfono qué tenía que hacer y haber recibido respuestas amables y educadas. Pregunté en información y me dieron la ídem equivocada, pero eso es anecdótico. Una ver me tocó el turno (la cosa iba suficientemente rápida), el funcionario me alargó un formulario, me dijo que lo rellenase, lo fotocopiase y adjuntase la documentación que exige la Orden Presidencia 1283 de 10 de mayo de 2007. A saber (y reproduzco del original): “Nota Simple del Registro de la Propiedad”, “ACTUALIZADA”, por supuesto. Yo no sabía si en mi pueblo hay tal registro y el funcionario tampoco. Además, “Informe de empadronamiento (COLECTIVO)”.
Sea. Quieren saber si vivo aquí y si tengo casa para que mi invitado pueda estar en la misma. Intenté decirle que venía de turismo y que iba a estar entrando y saliendo, pero eso no pareció afectarle. Sea. Pero como había dicho que el invitado era amigo mío sin entrar en detalles de que es hermano de mi ahijado, me insistió en que cumpliese lo que en el formulario se expresa: “En el supuesto de AMISTAD: debe quedar acreditada mediante Cartas, Postales, video o fotografias del invitante con el invitado”. El funcionario insistió en que más de una. Al fin y al cabo, decía, si son amigos tendrán fotografías juntos. Ridículo. Me recuerda al geógrafo de “El principito” de Saint-Exupéry: “tráigame una piedra como prueba de su descubrimiento de una montaña”.
También hacía falta que mi amigo me enviase copia de su pasaporte “legalizada por Consulado de España” sin que valiese fax ni correo electrónico. Cuando le dije que el pasaporte estaba en el consulado y que allí le habían dicho que tenían que tener la carta en tres semanas, me puso cara de “dura lex, sed lex” (o “a mí qué me cuentas”) y mi impresión es que me debió de ver cara de traficante de inmigrantes y que no se fiaba de mí. Igual es paranoia por mi parte, así que retiro esto último. Pero me quedé con la duda.
Para agilizar los trámites (es un decir), se añade que “existe una TASA, que debe ser abonada en cualquier entidad bancaria, mediante un impreso que se le facilitará a la presentación de la documentación requerida”. O sea: voy, presento, me dan un nuevo impreso, pago 103 euros, vuelvo, presento el recibo y... supongo que eso no significa que la “carta de invitación” me la dan en ese día. Supongo que tendrán que venir a mi casa a inspeccionar la habitación de huéspedes para ver si tiene ventilación o no, o tendré que adjuntar copia (compulsada, por supuesto) de mi declaración de la renta, aunque ahí parece que no hay tanto problema ya que “los medios económicos deben correr por cuenta de los INVITADOS”, con lo cual me salvo de tener que presentar un certificado bancario del estado de mi cuenta corriente.
Es una manera absurda de evitar lo que, según nota a pie de página, parecen pretender evitar: la inmigración ilegal. Pero el procedimiento es tonto. Tonto de remate. Y en la arrogancia local se incluye una profunda ignorancia de la diferencia que hay entre un país en vías de desarrollo como es Ecuador y un país en vías de subdesarrollo como es España. Lo de la Madre Patria y la Hispanidad mejor lo dejaremos para otra ocasión. De momento, ¿qué menos que pedir reciprocidad y que cuando intente volver al Ecuador en junio me pidan una fe de vida? 
(Publicado hoy en el diario Información - Alicante-)

5 comentarios:

  1. Hemos mejorado en alguna cosa. Antes también pedían un seguro de asistencia médica de alguna Compañía de seguros reconocida en España

    ResponderEliminar
  2. Pues ahora si invitas a uno, tienes una tasa de 103,02 euros. El razón del cálculo es para mí un misterio y más si se añade que si invitas a dos amigos la tasa es de 109,14 euros, si es a tres, 115,26. La cosa sigue: si invitas a cuatro, la tasa es de 121,38; si es a cinco, 127,05; a seis, 133,62 y para invitar a siete, la tasa es de 139,74. El papelillo no dice nada sobre cuál sería la tasa para 8, 9, 10, 11, 12 y así sucesivamente.
    Claro que todo eso era en mi caso. En otros casos, el amable funcionario, aplicando la ley, me podría haber pedido "original y copia del Certificado de nacimiento del solicitante legalizado" (no sé si el legalizado tendría que ser el solicitante o el certificado) o también "original y copia del Acta Matrimonial" (el uso de las mayúsculas añade regocijo a este kafkiano "proceso").
    Me da vergüenza.

    ResponderEliminar
  3. Para la próxima vez le dices a tu invitado que haga una reserva en hotel por internet con tarjeta de crédito internacional y asunto arreglado, ya que se puede quedar unos días en el hotel y luego llegar a tu casa, o si lo prefiere cancelar la reserva e igual llegar a tu casa luego.
    No te cuento esto como una forma de evitar o burlar los procedimientos de ingreso a España y por ende a Europa, te lo comento para que te des cuenta de lo precario que es el sistema que tienen para controlar la inmigración...al final de cuentas lo que revisan de los visitantes son los medios económicos o de subsistencia, cosa sencilla de presentar así lo hayas obtenido de buena o mala manera, entonces vete haciendo una idea de qué personas pueden llegar a ingresar si solamente se fijan en los ingresos económicos...
    Ahhhhh y todo esto viene a cuento por la supuesta "ciudadanía global" que tanto nos quieren vender.

    ResponderEliminar
  4. La capacidad económica de mi amigo estaba más que demostrada. Mi comentario iba más en la línea de lo tonto que es que se pidan cosas como "dos fotos" (por lo menos) del invitante y el invitado ("si son amigos,", decía el probo funcionario, "las tendrán" - y la verdad es que las tengo) o lo del registro de la propiedad o lo que se me podría haber pedido de haberse aplicado la lista de requisitos entre la que el funcionario eligió tres, pero que podrían haber sido siete u ocho. Comprendo que la Unión Europea (o el gobierno de España, tanto da) se plantee controlar la inmigración ilegal. Lo que no entiendo es que los medios del formulario lo consigan.

    ResponderEliminar