miércoles, 1 de diciembre de 2010

Wikileaks: el ascua y la sardina

Al margen del interés que algunos periódicos muestran en hacer patente su importancia como para llegar a ser depositario de miles de documentos y prescindiendo de que, hasta ahora, no ha habido noticia que me abriese insospechadas posibilidades de entender mejor el mundo (a lo más, me confirmaban cómo funcionan las cosas, el resto es cotilleo digno de "salsa rosa" o oscuros asuntos sobre el golpe de Honduras), hay algunas cosas que sí me interesan del asunto:
La primera es que sirve tanto para pedir que se vaya Hillary Clinton como para dar por supuesto que no tiene por qué irse ya que, hasta ahora, no ha dañado a nadie.
La segunda, basado en mi particular actitud paranoide hacia los grandes ruidos mediáticos, es que no sé qué oculta. Obsérvese que no digo "qué muestra", al margen de que su recuento de muertos en Irak es menor al producido por Body Counting. Y, de nuevo, se me ocurren dos cosas: una, que distraiga nuestra atención de otros hechos que sí son importantes. Y, dos, que entre tanta "verdad" venga incluída alguna "mentira" que, al ir unida a las verdades, será tomada por verdad.
La tercera, que me extrañan las reacciones de Ahmadineyad y adláteres. Tal vez ahí esté una posible interpretación.
La cuarta se refiere a las carencias que, en todo caso, demuestran para el funcionamiento real de las democracias.
Si se trata de una maniobra directa (insisto, directa) del Departamento de Estado o de un auténtico chivatazo hecho por algún garganta-profunda o un nuevo autor de los "papeles del pentágono", sólo añade perplejidades ante el asunto. Y que el director de la página haya sido acusado y vaya de Salman Rushdie por el mundo, todavía me lo complica más. 
Eso sí: lo que más me asombra es la facilidad con que se evitan estas preguntas en el "periodismo de investigación".

2 comentarios:

  1. Me encanta cuando me haces pensar sobre que hay detrás de lo que parece que veo. Apariencia y fondo.... la vieja historia.

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  2. Gracia, compañero. Pero a los que hay que alabar es a los que cito y han dicho las cosas que dicen y que yo sólo "linkeo". Por cierto, llevas tiempo sin aparecer por tu blog y eso se nota ;-)

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