lunes, 13 de diciembre de 2010

Misterios económicos no tan misteriosos

Las fuentes son unánimes: los "derivados", esa especie de seguro que protege las inversiones y que casi nadie entiende cómo funcionan (yo tampoco, claro), han crecido de manera desmesurada hasta 2008. En 2006 ya eran muy desproporcionados con la producción mundial cuando los activos financieros era cuatro veces la producción mundial. En 2008 se han estabilizado en torno a los 600 billones de dólares aunque con ligera tendencia a la baja (recuérdese que el Producto Mundial debe de estar por los 60 billones de dólares). No intento comprender tales cifras ni, mucho menos, tales productos que, guste o no guste, están detrás de la inestabilidad económica mundial al ser un mercado poco transparente, difícil de comprender (no me acomplejo, entonces) y que implica transacciones entre bancos de modo que si uno cae, podría caer el otro. Lo cuenta un artículo del New York Times del pasado día 11. Y añade algo que me interesa particularmente: el que un grupo de grandes banqueros se reúna, periódicamente, para coordinar los esfuerzos por mantener ese lucrativo negocio. El primer miércoles de cada mes, dice el periódico que sabe que se reúnen pero no sabe quiénes son: secreto. 
De ser cierto, es el primer caso que encuentro de reconocida conspiración para manipular el mercado y con capacidad de hacerlo. Siempre me he sonreído cuando he leído de conspiraciones del tipo Foro Económico Mundial (Davos), la Trilateral o el grupo de Bilderberg. De estos de Wall Street no me sonrío porque ahí sí que le veo sentido. 
La parte positiva es que da seguridad saber que esto no está en manos de fuerzas oscuras llamadas oferta y demanda o de dioses omnipotentes y omniscientes llamados "mercados", sino que hay personas concretas que llevan el timón. La parte negativa es que pueden ser una pandilla de madoffs dispuestos a enriquecerse y el que venga detrás que arree. No hace falta decir que me parece que esta segunda opción es más verosímil: se reúnen no aquejados de un síndrome de madre teresa de calcuta, es decir, pensando en el bien de la Humanidad, sino que se reúnen para mantener el negocio en sus manos y según sus reglas con el propósito de cumplir con la regla básica de este sistema que es la acumulación incesante de capital. Y después de mí, el diluvio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario