jueves, 7 de octubre de 2010

Saber de religión

Aunque esté yendo a la baja la tendencia a atribuirle a la cultura y, dentro de ella, a las diferentes religiones, un papel causal único en determinados comportamientos (incluido el terrorismo), todavía se ven casos en los que se supone que una determinada religión (o ausencia de ella) tiene que ver directamente con algunas otras variables.
Repito por enésima vez la metáfora: en los años 60, en España se daba una fuerte correlación entre el número de cigüeñas por municipio y su correspondiente tasa de natalidad. La cosa ahora ha cambiado, pero ni siquiera entonces se podría concluir que las cigüeñas son las que traen a los niños.  Lo que entonces sucedía es que había una tercera variable que explicaba la correlación: el continuo urbano-rural. A más rural, mayor natalidad y más cigüeñas (que serán animales, pero no son tontos) y a más urbano, menor natalidad (los hijos como bien de cosumo, no como bien de equipo como en el campo de entonces) y menos cigüeñas.
El Pew Research Center hizo una encuesta para ver qué sabían los estadounidenses sobre religión. Estas son las preguntas y el porcentaje de respuestas:


Confieso que no habría contestado correctamente a todas ellas, en particular las que se refieren a costumbres locales. Creo que sí podría haber contestado a lo de que "ateo" significa "no creer en dios" ("a", alfa privativa, negación y "theos", dios).  Pero lo interesante, por una vez, no son las preguntas (aunque algunas se las traen). Tampoco que la media quedara tan baja. Lo interesante, para mí, es  quiénes eran los que más sabían y mejor contestaban a este examen de conocimiento religioso: los ateos y agnósticos.

Los católicos hispanos daban, en media, con un tercio de las respuestas correctas. Y los protestantes negros les iban a la zaga. 
A pesar de todo, parece que la "causa" de la ignorancia no está en la religión o en la no-religión, sino en el nivel de instrucción. Desgraciadamente, la fuente no me permite mostrarlo, pero tengo la impresión de que no ando desencaminado. Por lo general, atribuimos a las religiones un factor causal que realmente no tienen, aunque sería insensato, por escasamente empírico, irse al otro extremo y decir que las religiones no cuentan para nada. Cuando tienen un papel importante en la socialización de los niños, parece claro que quienes han sido educados en la creencia de que si uno hace algo mal, basta con confesarse y su culpa (una idea muy judeocristiana, por cierto) quedará borrada y podrá volver a pecar tranquilamente, no tendrán la misma actitud ante las leyes que quienes saben que cada palo ha de aguantar su vela y que el que la hace la paga. Es la diferencia entre países de predominio católico y países de predominio protestante. Pero hasta ahí no más.

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