sábado, 9 de octubre de 2010

Las multinacionales tienen patria

Existe una curiosa tendencia, en medios muy heterogéneos, a buscar "la" causa de todos los males. En el reciente caso del Ecuador, "la" causa, como ya conté a propósito de Telesur, era el imperialismo yanqui, cosa que no creo. Comentando el otro día "Nero's guests", la película sobre el suicidio de agricultores en Maharashtra, India, encontré que "la" causa eran las multinacionales. Hasta ahí, pase, pero en la película en ningún momento se recuerda, como también he comentado otras veces, que entre las cinco primeras fortunas del mundo hay dos indias (aunque uno vive en Inglaterra) y que hay multinacionales indias campando por sus respetos por el mundo sin grandes diferencias a lo que hacen las multinacionales que se suponen "occidentales" o "del Norte".
Un caso curioso es el de Petrobras, la multinacional pública brasileña. Desde un punto de vista por ejemplo boliviano, no hay muchas diferencias en el comportamiento depredador de dicha multinacional pública brasileña y el comportamiento depredador de la multinacional privada (ex-pública) española Repsol. El negocio es el negocio caiga quien caiga. Son las reglas del juego. Si se prefiere una ong caritativa, hay que ir a otro campo. En el campo del negocio, las reglas son las de la bicicleta: si dejas de pedalear, te caes; y pedalear quiere decir tener muy claro el interés de la empresa en seguir corriendo y creciendo... y el interés del país de la multinacional en seguir apoyando la bicicleta.
Si Repsol tiene algún problema en Bolivia, hasta un ministro español acudirá a La Paz para intentar resolverlo y eso que el accionariado de la empresa es internacinal. Si Petrobras tiene algún problema (incluso "especulaciones" sobre su comportamiento en el Brasil), Dilma Rousseff, la candidata por el Partido dos Trabalhadores a la presidencia en la segunda vuelta, saldrá a defenderla. Su argumento, el esperable para una multinacional que controla, sin ir más lejos, una parte muy importante del PIB boliviano: "Isso se chama especulação contra a maior empresa do Brasil" y contra la mayor empresa del Brasil no se especula, sino que se la defiende a capa y espada, haga lo que haga por el mundo.
Así que, me parece, ni todas las multinacionales son transnacionales (las hay muy, pero que muy nacionales) ni todas están en el Norte depredador. La depredación que viene del Sur también existe, la apoye la derecha o la izquierda.

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