sábado, 16 de octubre de 2010

11-S., 11-M. y 30-O

Los tres casos, los de las Torres Gemelas, los de los trenes de Atocha en Madrid y los de la conjura en el Ecuador, muestran la verdad parcial de la broma que hacía Borges sobre los mapas a escala 1:1 y es que, además de imposibles, son inútiles. Este es su texto en "Del rigor de la ciencia" (El Hacedor):


En aquel Imperio, el Arte de la Cartografía logró tal Perfección que el mapa de una sola Provincia ocupaba toda una Ciudad, y el mapa del imperio, toda una Provincia. Con el tiempo, esos Mapas Desmesurados no satisfacieron y los Colegios de Cartógrafos levantaron un Mapa del Imperio, que tenía el tamaño del Imperio y coincidía puntualmente con él. Menos Adictas al Estudio de la Cartografía, las Generaciones Siguientes entendieron que ese dilatado Mapa era Inútil y no sin Impiedad lo entregaron a las Inclemencias del Sol y de los Inviernos. En los desiertos del Oeste perduran despedazadas Ruinas del Mapa, habitadas por Animales y Por Mendigos; en todo el País no hay otra reliquia de las Disciplinas Geográficas.
Suárez Miranda: Viajes de varones prudentes, libro cuarto, cap. xlv, Lérida,1658.


Tal vez conocer qué sucedió exactamente en los tres casos tenga utilidad a la hora de establecer responsabilidades, pero es una tarea imposible aunque cueste aceptarlo. Periódicamente, van saliendo datos, opiniones, especulaciones que van componiendo un mapa cada vez más exacto.Van desde cuestiones técnicas al "yo estuve allí y lo vi", que es el aporte que hay que tomar con más cuidado ya que el "haberlo visto" no suele ser un buen criterio de "verdad", sobre todo cuando se lo compara con lo que "han visto" otras personas igualmente presentes.
¿Llegaremos a saberlo todo? Creo que no. Y la razón es que tal vez los datos sean contrastables, pero las opiniones (lo que uno dice en ausencia de certeza) y las especulaciones pueden ser interesadas precisamente para que NO se aumente la escala del mapa sino, incluso, para que se distorsione su contenido. Claro que, en los tres casos, los intereses políticos hacen tirar del mapa en una dirección o en otra sin que el observador pueda saber si están mejorando la escala o van distorsionando más los contornos del mapa. Así que, muy frecuentemente, lo que uno hace es aceptar la versión que dan los suyos y rechazar la versión que dan los otros, incluso antes de ver los datos relevantes.

1 comentario:

  1. Ese es el problema: hemos creado otra religión, la del "realismo" que interpreta todo lo que ocurre en el mundo, los medios de comunicación son sus templos y los voceros son los que guían al ganado.

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