domingo, 5 de septiembre de 2010

ETA: au déssus de la mêlée

He visto las imágenes en la BBC y leído los titulares en un par de medios electrónicos. No sé nada más. Quiero decir que no he leído ni escuchado ni la declaración ni las reacciones. Algo conté aquí sobre las diferencias entre Cataluña y el País Vasco. Pero lo que me parece central es el déficit de credibilidad que tiene ETA en estos momentos. Entiendo que es legítimo volver a pensar en otra tregua falsa o con exigencias que los otros no van a aceptar o como truco para acceder al poder político remunerado como los demás.
No es cosa de dos, Gobierno-ETA, sino que hay muchos más actores cuyas reacciones (no necesariamente verbales) habrá que considerar: el PNV, el PP y las asociaciones de víctimas. Ya sé lo que dirán los que quieren que esta "guerra" termine con una victoria indiscutible de uno de los lados por destrucción absoluta del enemigo. Mala opción. Y sé lo que dirán los que temen que un "éxito" del gobierno les dé margen de maniobra en una situación electoral bastante negativa para él. Comprensible, pero igualmente mala para el conjunto aunque no para ellos.
Romain Rolland tituló así una colección de artículos en 1915. Había pensado en titularla "por encima del odio", pero acabó optando por este "por encima de la pelea" (melé es también un término del rugby: ese momento en que se crea un montón de jugadores). No quería decir que había que estar "al margen del conflicto" (recuérdese, 1915, Francia, Alemania y toda aquella guerra infame), sino que había que verlo con amplitud de miras, tomando distancias, con algo de altura.
He procurado en algunas publicaciones estar "au déssus de la mêlée" en  ese sentido y me ha creado algún pequeño problema personal, no grave, pero sí doloroso. Vuelvo a las andadas en contra de lo que tenía decidido: creo que el País Vasco se merece vivir en paz y, con él, los demás habitantes de la Península (porque habían involucrado también a Portugal). Ese es el objetivo, no el de alcanzar la victoria que, en este contexto, significa lograr la paz de los cementerios.
Es obvio que ETA no canta victoria. No tendría la más mínima base. Sus apoyos sociales se están reduciendo, aunque siguen siendo reales y no les debe de resultar imposible conseguir apoyos de los diversos grupos (con dinero) que pululan por el submundo de la violencia indiscriminada y que pueden practicar el terrorismo. Con esta decisión parecen reconocer que no pueden cantarla. La violencia no lleva a sus objetivos de un País Vasco libre y socialista (objetivo que me resulta indiferente, pero que es el que ellos dicen buscar).
El gobierno tampoco canta victoria. Queda mucho por andar y los apoyos sociales de ETA, como he dicho, son reales. La Ley de Partidos y la presión policial (discutible, en mi opinión, la primera, imprescindible la segunda), han reducido el peso de ETA pero no han llevado a la victoria de su destrucción final. Pero lo tiene más difícil que ETA. Mientras estos pueden contar con el mundo abertzale a su favor y el PNV en la onda, aunque vayan a competir, teóricamente, por el mismo electorado nacionalista aunque uno de derechas y el otro de izquierdas, el gobierno no puede contar con la oposición y tiene, necesariamente, que desconfiar de ETA. Es el gobierno el que está en inferioridad de condiciones y puede tener la tentación de ser "más macho que nadie".
Cuando se produjo la tregua anterior, se anunció mientras yo volaba de Madrid a Bilbao. Me esperaba un amigo, no abertzale, que me dijo "Ya". Comprendí. Nos abrazamos. Y añadió: "Lo que temo es lo que vaya a hacer el PP". 
Porque, guste o no guste, hay flecos de los que el gobierno y ETA tendrán que hablar: la reinserción, las víctimas, los presos. Y si eso, en tiempo electoral, se ve como "negociación" que niega la "victoria absoluta", el PP levantará los sentimientos nacionales contra estos "traidores", "cobardes" y "mentirosos".
No hace falta que diga que no espero nada de los radio y telepredicadores y columnistas atrincherados. Seguirán azuzando para conseguir el objetivo, que es el triunfo del PP en las elecciones que esperan que sean ya. Tal vez sea el caso en que mejor se ve la irresponsabilidad de algunos medios.
Veremos qué pasa. No tengo ni idea: demasiados actores y demasiados asilvestrados en cada uno de ellos.

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