domingo, 12 de septiembre de 2010

Causa del terrorismo

El congresista Dennis Kucinich hizo unas declaraciones el 11-S, a poco de que cayesen las Torres, que han resultado proféticas. Como siempre, se pueden añadir algunos elementos:
1. Al Qaeda, Osama bin Laden y los talibán fueron fomentados por los servicios secretos estadounidenses para enfrentarlos con el Ejército Rojo que acudía a Afganistán a ayudar al gobierno laico y comunista de Kabul. La versión wahabista y salafista del Islam, que ya existía, obviamente, pero en Arabia Saudita, fue utilizada para encender los ánimos de los yihadistas contra los ateos comunistas, infieles al fin y al cabo.
2. En la lucha contra el Ejército Rojo, se convocó a una especie de "Brigada Internacional" en la que musulmanes de todo el mundo acudieron a luchar contra el infiel. Estos "brigadistas" regresaron a sus respectivos países enfervorizados. Fueron los "afganos".
Conclusión provisional: No todo el papel hay que atribuírselo a los Estados Unidos y a Inglaterra, pero algo tuvieron que ver en fortalecimiento de estas opciones. De hecho, Al Qaeda (la base) se llama así porque Bin Laden llevaba la base de datos de los pagos que había que hacer a los "freedom fighters" antes de convertirse, por arte de amistad o enemistad, en fundamentalistas, machistas, radicales y todo lo que ahora se sabe de ellos.
3. De aquello polvos vinieron diversos lodos, como las bombas en algunas embajadas estadounidenses que fueron respondidas con exceso de fuerza y escasez de precisión en los objetivos por parte del presidente Clinton. El asunto de Israel-Palestina se enconó.
4. Llegó el 11-S y todos sus misterios (la última que he leído es que la voladura se hizo con pequeñas bombas nucleares). La reacción ahora fue extrema. Se invadió Afganistán por motivos oscuros (tal vez porque había que descargar la agresividad en algún sitio, a ser posible débil, aunque resultó no ser tan débil, como ya había notado el Ejército Rojo y, antes, el inglés) y, por motivos todavía más oscuros, Iraq.
5. Los servicios secretos habían "cocinado" la información para que encajase con las decisiones tomadas por el gobierno estadounidense, pero sabían bien (y la directora del MI5 inglés lo ha dicho en audiencia pública) que era muy probable que con esta sobre-reacción se consiguiese exacerbar al grupo de radicales  que, con esto, se han ido fortaleciendo cada vez más.
Segunda conclusión provisional: Los excesos militaristas de los Estados Unidos son un factor a tener en cuenta (no el único, por supuesto) en el aumento de ataques terroristas. Eso sí, muchos de ellos en territorios habitados por mayorías musulmanas.
6. Las muertes de inocentes en Afganistán, Iraq y Pakistán a manos de soldados, "contractors" (el caso de Blackwater) y de "drones" (aviones teledirigidos), ha encendido todavía más los sentimientos radicales hasta alcanzar a ciudadanos ingleses o estadounidenses de origen en países de mayoría musulmana o de religión musulmana que entienden que se trata de un ataque de "Occidente" (los "cruzados") en general y de los estadounidenses en particular contra el Islam. En la medida en que la cosa es más difusa y oscura, peores consecuencias tiene.
7. La falsa presentación por parte de las autoridades occidentales de que "todo es Al Qaeda" (absolutamente falsa como se ven en algunos buenos informes), el racismo subyacente y constante y las frustraciones adicionales producidas por la crisis económica, han aumentado el deseo de hacer algo por parte de los que aparecen en el punto 6 y han generado una espiral de acción-reacción por parte de los islamófobos que, en profecía que se autorrealiza, han conseguido enfervorizar ahora no sólo a los ajenos sino también a algunos de los propios.
Conclusión todavía más provisional: Aunque el presidente Obama (y antes Bush II) diga que no están en guerra contra el Islam sino contra los terroristas, las percepciones por parte de sectores importantes de un lado y de otro están cristalizando. Unos amenazan con quemar Coranes, otros salen de manifestación contra un centro musulmán (no mezquita) a dos manzanas de la "zona cero" y otros gritan en las calles contra los Estados Unidos, el Gran Satán como le llamaba Jomeini. Sólo falta que ataquen Irán (directamente o por parte de Israel, su aliado) para que la cosa tenga efectos no sólo en Irán, que es lo que no quisieron ver los que redujeron el problema a lo puramente militar y ahora saben que no se podía hacer. El papel de los Estados Unidos en este problema no es sólo de víctima del 11-S sino también de co-autor del problema como bombero pirómano.
(Continuará....)

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