viernes, 13 de agosto de 2010

India: hambre y despilfarro

De la India sólo conozco un aeropuerto en el que hice escala hace muchos años, pero sigo algunas de sus paradojas. Es demasiado importante como para no considerarlo. Lo que ahora me encuentro es que hay un fallo de la Corte Suprema que obliga a distribuir a los hambrientos los cereales que se están pudriendo en sus silos. Se trata de la misma lógica que se puede encontrar en otros sitios: las reglas del juego de este juego mundial al que la India también juega no están pensadas para satisfacer las necesidades básicas de las personas concretas sino los intereses del capital. Por eso se llama capitalismo y no humanismo o algo parecido.
En cambio, he vivido en la China durante un mes, el año antes de los sucesos de Tiananmen. Que ahora la China hable de llegar a ayudar, técnica y económicamente,  a 120 países me hace pensar en que el capitalismo es mucho más sutil de lo que sus enemigos dicen.

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