viernes, 13 de agosto de 2010

Guerra permanente y paz perpetua

Un excelente artículo recuerda los errores cometidos por los gobiernos estadounidenses en Iraq y cómo el Grupo de Estudio Backer-Hamilton constató que si no había un acuerdo chiíta-sunita, no iba a haber paz y menos con un gobierno sectariamente chiíta. Pero, por lo visto, lo importante no era resolver el problema sino mantener la guerra y lo mismo puede suceder ahora con Afganistán para el que ya se ha propuesto un Grupo de Estudio ("bipartisan", por supuesto, no de un solo partido) sabiendo que lo importante va a ser mantener la guerra y no resolver el problema. El autor recuerda a los que, en los Estados Unidos, luchan por la paz que ya pueden hacerlo y que lo harán inútilmente si no afrontan el sistema que subyace a esas guerras. La paz (y eso lo sabía Kant en su "La paz perpetua") no se consigue directamente sino abordando el contexto en que se produce la guerra. Y el autor que he citado lo tiene muy claro: el sistema no se llama "paz perpetua" sino "guerra permanente". Lo que hay que explicar no es que la paz es buena y la guerra es mala, que eso ya se sabe (aunque la industria del armamento tiene otras ideas al respecto). Lo que hay que explicar es por qué se aplica sistemáticamente el principio de la "guerra permanente" y su respuesta también es clara: hay grupos que se benefician de tal manera de dicho principio, que harán todo lo posible por mantenerlo. Dicho principio, dice,
"deliver profit, power and privilege to a long list of beneficiaries: elected and appointed officials, corporate executives and corporate lobbyists, admirals and generals, functionaries staffing the national security apparatus, media personalities and policy intellectuals from universities and research organizations".
Beneficio, poder y privilegios para una larga lista de beneficiarios: políticos (electos o nombrados), ejecutivos de empresas, grupos de presión, almirantes y generales, funcionarios del aparato de la seguridad nacional, periodistas e intelectuales de universidades y centros de investigación. Es un buen grupo. Eisenhower lo llamaría "Complejo Militar-Industrial" y es obvio que sigue existiendo y decidiendo (interesante artículo aquí: lástima que no cite ni una sola de sus fuentes). De hecho, la "salida" de Iraq y la "entrada" en Afganistán se vio como un triunfo del CMI. 
Bueno es que los políticos sepan que hay gente por la paz y que otro mundo (la paz perpetua) es posible. Lo que ya no tengo tan claro es que cantando "peace and love" se esté actuando en la dirección que los propios objetivos marcarían. Lo que está en juego son intereses (de clase incluso), no valores por muy universales que sean estos. Lo siento. Una vez más, dixi et salvavi animam meam.

No hay comentarios:

Publicar un comentario