viernes, 9 de julio de 2010

Nuevo mundial

Propongo un nuevo deporte aunque no tan nuevo para que una Federación Internacional pueda hacer sus consabidos negocios más o menos confesables organizando una competición mundial cada año en un continente distinto. O, por lo menos, propongo (con la misma esperanza de éxito que en caso anterior) que se incluya en los deportes olímpicos, que también cambian cada vez de localización. Lo hago a partir del récord de este monje kung fu, de un monasterio shaolin, que ha conseguido correr 28,7 metros sobre unas chapas colocadas sobre un lago. La cosa se las trae. Primero, practica en tierra firme y, después, se lanza a toda velocidad, procurando hacer la menor presión sobre las tablas de modo que le permitan seguir su carrera. Por poco alcanza el total de metros que habría previsto con sus discípulos: 30 metros. En todo caso, batió su propio récord que estaba en 18 metros.
No me diga que es una tontería. Tan tontería como que 22 tipos persigan una pelota y, cuando la alcanzan, la echan lo más lejos posible y vuelta a empezar, con la salvedad de que, de vez en cuando, intentan que una cosa tan pequeña entre en una enorme portería o arco. Y mucho menos tonto que dos adultos se den de puñetazos hasta destrozarse el cerebro de modo irrecuperable.

2 comentarios:

  1. Y encima los comentaristas, que no se sabe qué es peor.

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  2. Los comentaristas deportivos profesionales se las traen, pero los comentaristas que se meten en el deporte para hacer política son insufribles.

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