viernes, 23 de julio de 2010

Cuaderno de un visitante

Me permito trascribir lo que me envía un amigo que acaba de visitar Venezuela por cuestiones de su trabajo. Es plagio porque no cito su nombre, pero no es plagio porque reconozco que no es mío y, además, he cambiado algo el último punto por cuestiones personales. Ahí va lo que dice de Venezuela:


- Primera: Este país intoxica. Todo está impregnado de la "cuestión política". No se habla de otra cosa. A la segunda palabra de cualquier persona, institución, radio, prensa o TV, ya lo puedes clasificar y lógicamente el intercambio queda mediatizado por el color político.
- Segunda: Este país se hunde. Lentamente, pero se hunde. Inseguridad a tope (la información dice que es uno de los países del mundo con más delicuencia, asesinatos y secuestros); corrupción galopante (según los ránkings, el cuarto del mundo por la cola y el peor de América Latina); ineficacia de la todopoderosa Administración (miles de toneladas de alimentos importados, en descomposición; falta de mantenimiento de las centrales hidroeléctricas que provoca apagones; mal funcionamiento del metro de Caracas, que subleva a los usuarios; colapso circulatorio permanente (incalculable la cantidad de horas que se pierden en el carro); economía en desintegración (de 12.000 empresas, quedan 7.000; inflación del 25 % mantenida durante 3 años; control de cambios que favorece el mercado negro de divisas); maniobras de distracción, las que quieras (ahora le toca el turno a los restos de Simón Bolívar, a Colombia, a la Iglesia y a las universidades). En la universidad el desánimo es general y muy grave. Les he sugerido que vayan documentando la forma como están sobreviviendo en medio de tanta turbulencia.
- Tercera: Este país enamora por su gente. Queda mucha gente maravillosa: los amigos, que están dando el callo, cada uno a su manera y desde perspectivas distintas; los compañeros de universidad, que no desfallecen, a pesar de sentirse más quemados que un sapo al sol y tantas personas sencillas y humildes, como las que he conocido.
Sólo una matización pedante a propósito de la corrupción. No existe ningún índice de corrupción que permita ordenar a los países de más a menos corruptos. Hay un índice de PERCEPCIÓN de la corrupción que publica anualmente Transparencia Internacional que, caricaturizando, consiste en preguntar a los corruptores sobre los mejores lugares para corromper. Otros (Gallup, The Economist, pero estoy citando de memoria) prefieren preguntar a la gente si ha tenido que pagar a un funcionario para conseguir algo, pero en este caso excluye la gran corrupción, que es la de las empresas de países ricos o emergentes contra los funcionarios de los países empobrecidos. Lo cual no significa que rechace la existencia de corrupción en Venezuela. También la hay en Cuba, reconocido por Fidel y por destacados miembros del Partido. Y en la Comunidad Valenciana, donde vivo.

1 comentario:

  1. Muy válidos los apuntes, pero creo que falta mucha información para poder pensar en detalle sobre la situación en ese país, además al leer cualquier periódico, de "izquierdas" o "derechas", se encuentra estos mismos datos, además hubiese sido interesante conocer las formas en que el gobierno se mantiene... no puede ser que esto ocurra únicamente por los intereses de los beneficiados directos de la corrupción, la delincuencia, o la mala infraestructura.

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