martes, 30 de marzo de 2010

Cotilleos no es política

Me preguntan por qué escribo más sobre el "extranjero" que sobre el país cuyo pasaporte llevo. Muy sencillo: primero, algo he escrito bajo el epígrafe "Spain is different", luego tampoco es que no escriba nada. Segundo, si es por cuestión de interés, confieso que me ha interesado más un artículo de Fernando Vega mostrando su desencanto con las cosas que está haciendo el presidente Correa en el Ecuador que lo que he leído hoy en los periódicos a los que accedo en papel. ¿Razón? Creo que es más importante saber qué va a pasar con el supuesto "socialismo del siglo XXI" (para mí, ya fracasado, pero quiero cerciorarme) que los cotilleos de la prensa respecto a lo que llaman "política". Claro que toda política es local, pero hay cosas que pasan por ahí fuera que tienen su impacto en lo que pasa dentro y es del género chico el emperrarse en no ver otra cosa que lo que pasa dentro. Fuera manipulan; dentro tammbién: y una forma de manipular es hacer mirar hacia lo intrascendente y local. Pero hay más.
Por cuestiones ajenas a mi voluntad he visto estos días trozos de programas llamados "del corazón". Confieso que no he entendido nada. En uno de ellos, una señora que todavía no sé quién es hablaba de otra señora y de su relación con un tipo que, por lo visto, también se había beneficiado sexualmente a la primera. O no. La verdad es que no me quedó el asunto nada claro, pero los periodistas de investigación aportaban tomas de video de la otra o el otro y aducían pruebas (normalmente, declaraciones de terceros, cuartos o quintos) o comentaban el inconexo discurso de la susodicha. La importancia del asunto era nula, si es que entendí bien. Pero, de todas formas, me cuesta creer que aquello tuviese la más mínima trascendencia. Era un espectáculo y como tal había que tomarlo, aunque no fuese el espectáculo que más me gusta.
Lo que llaman comentario político no es, muchas veces, demasiado diferente. En estas últimas fechas, en el país cuyo pasaporte llevo se ha comentado que la vicepresidenta dijo no sé qué ante la alcaldesa de una importante ciudad y que la alcaldese lo negó con la cabeza y se pusieron malas caras y, evidentemente, no se ajuntan. Y a mí ¿qué?
Es curioso, en ese mismo orden de trascendencia, que los emolumentos de determinados políticos (o, mejor,  políticas) que reciben por ley y de los cuales una parte se dona a instituciones además de lo que se queda el partido, se ponga a la misma altura que el pago en dinero negro que un ex-ministro y ex-presidente autonómico hace de su fianza por asuntos que parecen ilegales. Desconozco cuánto cobra aquella y cuánto ingresó éste, pero por lo visto es signo de estar bien informado conocer tales trascendentales detalles. 
Si para hablar de la "Spain is different" tengo que glosar lo que dicen que han dicho que Fulano ha  dicho y Mengana ha respondido, aunque Zutano ha preferido no comentar (y que no comente es tan importante como el perro que no ladró en la novela de Conan Doyle), prefiero estar callado. Llámense Mayor Oreja, Cospedal o Rajoy.
Qué le voy a hacer. Me interesan más otras cosas, aunque entiendo el espíritu de campanario que los políticos trasmiten a su clientela. En todo caso, hablar de política (que es mi tema más frecuente) no es necesariamente hablar de políticos.

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