viernes, 5 de marzo de 2010

Cambio climático

Carezco de competencias para ponerme del lado de los negacionistas o de los defensores a ultranza. Por principios, practico la duda antes de lanzarme a la creencia que, en este caso, está de más ya que la cuestión es de pruebas. Una revisión de más de un centenar de trabajos al respecto, encuentra, digan lo que digan los negacionistas, que hay razones (pruebas) para aceptar la hipótesis del carácter humano que tiene el problema medioambiental, es decir, que, vaya a haber o no cambio climático irreversible -que es probable-, lo sucedido hasta ahora con el calentamiento tiene que ver con la actividad humana.
Sin duda ha habido errores y hasta "navaja de Ockham" aplicada a los datos. Pero también ha habido intervnción de empresas como la Exxon que han dedicado fuertes sumas a financiar instituciones negacionistas. Greenpeace viene rastreando ese dinero desde hace, por lo menos, cinco años.
Esto último no es descabellado: el cortoplacismo es la forma habitual de comportamiento del ser humano en general, de sus instituciones políticas en particular y, mucho más en particular, de las empresas y cuando más grandes, más. "Después de mí, el diluvio" que decía el Borbón (francés, por supuesto).
¿Vamos hacia el cambio climático irreversible? Parece que no es de descartar. Pero, por más que digamos "no a los terremotos", estos no se van a ver afectados por nuestra opinión. Y si, por fin, se produce el dicho cambio, de nada habrá servido negarlo.
Además del cortoplacismo, hay otro problema que en investigación operativa aparece como opción minimax y opción maximin. Elegir el mínimo de los máximos o el máximo de los mínimos. ¿Qué elegimos en este caso: suponer que no va a pasar y, si pasa, ya veremos o suponer que sí va a pasar y prepararse para ello e incluso intentar evitarlo si es que todavía estamos a tiempo? De nuevo el argumento de Pascal "a pari", en su caso sobre la existencia de Dios. Pero en nuestro caso, esperanza matemática: multiplicar la probabilidad del evento por el beneficio o pérdida que supondría y obrar en consecuencia. Pues ni eso. Véase, si no, el fiasco de Copenhague.

No hay comentarios:

Publicar un comentario