sábado, 20 de febrero de 2010

Petróleo en las Malvinas/Falklands

Hace más de diez años que le escuché a un geólogo (y no de los que parecen tener información, sino de los que se dedican a los cargos universitarios) decir que el problema de las Malvinas/Falklands en 1982 no había sido tanto que la Junta militar entonces gobernante en Argentina había encontrado un argumento externo para hacer olvidar los problemas internos. Esa era entonces mi opinión y parecía bastante evidente que ambas partes (la Junta y la Sra. Thatcher) utilizaban las muertes de sus soldados como forma de exaltar el patriotismo por encima de las divisiones políticas: todos unidos contra el enemigo externo, que es un truco bastante común. Si eso costaba algunas muertes, "morir por la Patria no es morir: es vivir". El martirio por la Patria es parte de la religión nacionalista.
Lo pude ver, estando en Atenas en una sesión de trabajo del proyecto de la Universidad de Naciones Unidas en el que participé, cuando un argentino, más bien contrario a la Junta, exaltó sus valores nacionales en cuanto nos llegó la noticia de la "recuperación" de las Malvinas por parte, no de la Junta, sino por parte de Argentina. El inglés que también participaba en el encuentro intentó avanzar la hipótesis de que se trataba de una manipulación, pero no hubo modo. Y supongo que cuando la Armada (Britannia rules the waves) partió hacia las Falklands y las chicas británicas, desde los muelles, enseñaban sus senos a los novios que iba a defender a la Patria, el amigo inglés debió de tener sus dudas y no es de descartar que sintiese el orgullo nacional que llevó a la Sra. Thatcher a su nueva victoria electoral que, antes de la hazaña imperial, parecía improbable. Los muertos innecesarios, no se tienen en cuenta.
Lo que el geólogo decía es que allí también había petróleo y ahora aparece en titulares de prensa (Financial Times, para ser exactos), sea o no sea sospechosa. No era ni es una hipótesis alternativa a la de la manipulación, sino que la refuerza. Si un geólogo como aquel lo sabía a poco de la guerra, no hace falta mucha perspicacia para saber que los gobernantes también lo sabían. Como lo saben ahora los que plantean problemas con el espacio marítimo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario