jueves, 25 de febrero de 2010

Muerte de un disidente

La muerte de Orlando Zapata en Cuba ha sido calificada de asesinato, asesinato pasivo, derecho a la propia muerte, suicidio... Y la relación con la violación de los derechos humanos en Cuba y su falta de democracia ha estado en muchos comentarios no faltando los que han exigido del gobierno español una actitud más clara y rotunda sobre tales violaciones. Que Cuba no es una democracia, parece bastante claro. Lo que ya no está tan claro es por qué esa insistencia sobre su falta de democracia. 
Veamos, para poner a Cuba en su contexto, los datos que ha publicado Freedom House en 2010 con datos referidos a 2009. No voy a defender las clasificaciones de su estudio (ya se encarga Francis Fukuyama, el de "El fin de la historia", de hacerlo), pero viniendo de donde vienen, sí valdrá la pena sacarles algo de punta. 
Freedom House clasifica a los países en tres grupos (libres, parcialmente libres y no libres) utilizando para ello un puntaje que va del 1 (libre) al 7 (totalmente no libre) calificando como "no libres" a los que obtienen a partir de 5,5 puntos. Ahí van los distintos grupos de "no libres". El primero, el de los que "casi" son "parcialmente libres"

Nótese la presencia del "democratizado por las armas" Afganistán por un lado y de los que nunca serán democratizados por las armas como Rusia o los Emiratos Árabes. Véase también la presencia de Egipto, uno de los grandes receptores de ayuda estadounidense, y de Argelia, en franca amistad con el gobierno de España con la aquiescencia de su oposición: el gas y el petróleo mandan tanto o más que la geopolítica. ¿Democracia? ¿Quién se ocupa de eso?
Siguiente grupo, algo menos democrático que el anterior (y estamos entre los "no libres", no se olvide).
 
Está el "democratizado" Iraq (es un decir) y el democratizable Irán (me temo que será algo más que un decir, visto que la Sra. Clinton ya ha hablado del peligro de dictadura militar que corre el país y, por tanto, el mundo entero). También está Vietnam, país que, a pesar de haberle ganado una guerra a los Estados Unidos, estos no parecen tener ningún problema con el país. Más: 


Pues sí, está Cuba. Poco democrática, sí. Pero al mismo nivel que la China y, sí, al mismo nivel que Arabia Saudita, país del que, parece, no hay problema con su no-democracia (sin partidos, sin elecciones, sin separación de poderes, integrista, torturista, exportador del wahabismo etc.). Cierto que en Cuba las elecciones son sobre candidato único. Pero, por lo menos, hay votaciones.
Y llegamos a los peores, siempre según Freedom House:


Se puede elegir. O hablar de Corea del Norte, Somalia y Sudán, a los que habrá que democratizar con presiones políticas o intervenciones militares "democratizadoras" (como las de Afganistán -segundo Vietnam- o de Iraq) o darse cuenta de que el nivel de adulación de los occidentales en general y del gobierno español en particular a Guinea Ecuatorial y a Libia raya en lo esperpéntico. Teodoro Obiang es recibido con todos los honores en Madrid y Muammar al-Gadafi cena con José María Aznar, recibe al rey Juan Carlos y mantiene conversaciones con el ministro Moratinos. ¿Democracia? ¿A quién le importa la democracia de Guinea Ecuatorial o de Libia? Evidentemente, la que importa es la de Cuba.
¿Por qué? Pues no porque sean comunistas (también lo es Vietnam). Ni porque se corra el riesgo de que exporten la revolución. Ni porque sea un modelo que quiera ser seguido por alguien. Es mucho más sencillo: los cubano-estadounidenses, en Florida, son un importante grupo de presión que tiene su propia agenda sobre la isla y trabajan por que las decisiones gubernamentales de los Estados Unidos vayan en esa dirección (recuérdese lo sucedido con el "niño balsero" en plena contienda electoral entre Bush II y Al Gore: ninguno de los dos se atrevió a enfrentarse a los de Miami ya que el que lo hiciese se arriesgaba a perder todos los votos cubano-estadadunidensess). Y lo que dice el gobierno de los Estados Unidos es válido para sus gobiernos súbditos. Por otra parte, no sería de extrañar que el lobby cubano-estadounidense hubiese ayudado a financiar las campañas electorales de algunos partidos europeos (y españoles, que también son europeos).

2 comentarios:

  1. José María, muy interesante tu entrada, y totalmente de acuerdo con el fondo de la cuestión. Nadie reprocha nada a esos "amigos de los países libres" de palo de Arabia Saudita. Es cierto que de otros no se habla, como Swaziland o Uzbekistán. De hecho, del 85% de países de las tres listas que mencionas no se habla. Es cierto, también, que Cuba aparece más en la agenda que otros países, más en las críticas, y que sufre un bloqueo donde otros no lo sufren. Es una cuestión de geopolítica básica: Swaziland no tiene ningún interés para nadie; Cuba forma parte de la estrategia de EEUU de controlar su entorno. Sus trapicheos en América Central (y en el resto de América) son otro ejemplo. Con España hay una relación sentimental y cultural inevitable. Y a todo eso se une que han sido 40 años de Guerra Fría, de conflicto capitalismo-comunismo, y que han quedado posos.
    AHORA, admitir eso no puede ser una excusa para no decir que en Cuba se hacen muchas cosas mal, que el Gobierno de la isla es una dictadura. Que haya gente hipócrita que no condene a todos, vale. Pero si se critica a uno hay que saber hacerlo con todos. Con todos los matices que haga falta.

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  2. Hay muchas cosas que añadir sobre Cuba. Por ejemplo, que,en contra de su ideología comunista, la desigualdad esté aumentando y de forma bastante más absurda de lo que lo está haciendo en otro país comunista, la China. Y son desigualdades que son resultado de las políticas puestas en práctica por los respectivos gobierno "igualitaristas".
    Pero mi punto sigue siendo: por qué esa obsesión con Cuba. Lo de la Guerra Fría ya pasó y, en todo caso, se puede aplicar mejor a la China o al Vietnam. Y, casi por definición, a Corea del Norte.
    El argumento de que Cuba exporta el modelo anti-imperialista o anti-capitalista no se mantiene. Dejaron de ser un modelo desde que se hundió la Unión Soviética y Cuba entró en el "periodo especial", es decir, mezcla de mala gestión, ausencia de "ayuda fraternal" y, muy secundariamente, el bloqueo y la Helms-Burton.
    Creo que las razones para esa obsesión hay que buscarlas DENTRO de los Estados Unidos y no en cuestiones geopolíticas.
    Y creo que hay que subrayar la doble moral en la defensa de la "democracia" por parte de los países centrales y no sólo de los Estados Unidos.
    De acuerdo contigo en que eso no es una excusa para no ver que Cuba va mal desde muchos puntos de vista y no sólo el político.

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