lunes, 22 de febrero de 2010

La lógica del beneficio

Se anuncia un estudio, en la línea de otro que publicó el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente sobre "La economía de los ecosistemas y la biodiversidad" hace un par de años. En este último se hacía ver la diferencia que había entre la "lógica financiera"  y la "lógica de la biodiversidad". En el nuevo, partiendo de un análisis de las 3.000 empresas más grandes del mundo, se llega a la conclusión de que el daño medioambiental producido por las mismas alcanzó los 2,2 billones ("trillions" en inglés) de dólares en 2008, es decir, que un tercio de sus beneficios provenía de ese daño. En otras palabras, si esas empresas tuviesen que pagar por el daño que hacen al medioambiente, perderían un tercio de sus beneficios, cifra excesivamente elevada como para pensar que vayan a hacerlo si, como es su obligación, tienen que presentar la cuenta de resultados a sus accionistas, más interesados en ver los resultados de su dinero que en evaluar los impactos sobre el medioambiente que puedan tener las actividades que los generan. La "lógica financiera" no es la "lógica de la biodiversidad".
El estudio se publicará este verano y estos resultados son sólo provisionales, pero la línea que muestran siguen la del PNUMA: la lógica del beneficio forma parte del riesgo de suicidio para la especie humana, no para el Planeta que podrá, por fin, respirar aliviado por la desaparición de esta especie tan dañina para sí misma y para otras muchas especies algo menos inofensivas.
No haría falta decirlo, pero no está de más recordarlo: se trata del conjunto de esas empresas y no significa que todas, absolutamente todas, estén en esa línea, aunque tampoco es exagerado pensar que, de una forma u otra, todas forman parte de este juego global en el que, si juegas, tienes que cumplir con la lógica del juego. Si, jugando al bridge, se dice "jaque al rey", está fuera de dudas que el que tal cosa hace va a perder en ese juego concreto: las reglas del ajedrez no son las del bridge y, si se juega, se juega. Y esa es precisamente la trampa en la que, como especie, hemos caído gracias a las reglas del juego del sistema en que vivimos.

4 comentarios:

  1. Leí una metáfora valiosa. Imagina que vamos en un barco de madera que navega gracias a un motor de vapor, cada vez quieres ir más deprisa, el carbón que alimenta el motor se ha agotado y decides empezar a quemar el propio barco. Esa lógica está muy bien desarrollada, o al menos a mí me gusta en el libro:
    Desarrollo económico, deterioro ecológico. http://www.fcmanrique.org/publiDetalle.php?idPublicacion=113

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  2. Hola a todos.

    Al ver esto y muchas cosas más se me quitan las ganas de poder llegar a pensar bien sobre todo. Es decir, se me quitan las ganas de poder creer incluso en los "buenos" actos que pueden llegar a hacer las personas, porque nunca podremos saber 100% qué hay detrás de ellos.

    Y lo que más rabia me da es que todos participemos de ésto. Que todos estemos de acuerdo con el sistema, porque de no ser así, esto no sucedería. Todos decimos que queremos cambiar, pero si no empezamos por abajo... Aunque también es cierto que el sistema no sólo es la suma de las partes, parece que es algo más.

    Yo, desde luego, no sé si quiero conocer más, al fin y al cabo o es bueno el saber o termino por hacerme pesimista.

    José María yo creo en lo poco que aprendí de ti, en desigualdades, que fue mucho (esto no es una contradicción, sólo que para mí los detalles concretos significan más que las cosas "gordas"). Y creo que podemos cambiar. El otro día leí un artículo tuyo aquí sobre la casi imposibilidad de que el mundo cambie y me niego a creerlo o quiero llegar a hacerlo...

    Es que no puede ser que nos haya tocado vivir en un mundo de enfermos avariciosos. Nunca entenderé el sistema, al final nada tiene sentido. ¿Cuál es el fin último de esto?

    Un Saludo!

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  3. Hola, Anónimo. Verás: en el blog hago comentarios a lo que encuentro en prensa e informes. Mi intención es, primero, dudar metódicamente de las verdades recibidas y, segundo, intentar describir cómo están las cosas a esa escala mundial que no excluye lo local. No quiero ni movilizar al personal ni siquiera exponer cómo deberían ser las cosas.
    Parece claro que el sistema mundial ha estado cambiando contínuamente ya que sus élites se adaptaban al medio o creaban nuevos retos entre los cuales estaban los que se oponían a ellas, aunque no fuese más que con un "quítate tú, que me pongo yo" que no cambiaba la naturaleza del sistema pero sí le daba una nueva coloración.
    Ya no es tan claro que si los "buenos" reman en la misma dirección se conseguirá un cambio en la dirección por ellos propuesta. Puede que sí o que no, ya que a estas alturas nadie conoce las leyes de la historia, digan lo que digan los que explican el pasado pero nunca predicen el futuro.
    ¿Qué hacer? Una, es remar en esa dirección con otros que ya lo hacen (el Foro Social, por ejemplo), otra, introducir pequeños cambios a escala local esperando que se dé un salto "de la cantidad a la cualidad" y se produzca un salto dialéctico hacia "un mundo mejor" (cosa que nadie garantiza), y, otra, refugiarse en lo local y cotidiano sea en términos hedonistas sea en términos solidarios (comunas, por ejemplo).
    No veo otra cosa. Sorry. Mi dispiace, la vita è così, non la ho inventato io.

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  4. "Muy buena la metáfora citada por BOTE DEPLUMAS. Es si como para saciar tu hambre de varios días empezaras a comerte alguna parte de tu cuerpo, previamente seccionada.
    Me parece que es lo que está ocurriendo. Que tiene razón anónimo: Nos ha tocado vivir en un mundo de avariciosos. ¿Será el final?. Lo veo cerca. Y si se produce el cambio (probabilísticamente improbable) muchos daños serán por entonces, irreversibles.

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