jueves, 11 de febrero de 2010

Haití, ¿qué haití?

Como, desgraciadamente, era de esperar, Haití ha dejado de ser digno de atención. Quedan algunos carteles convocando a la ayuda y hasta en las máquinas expendedoras de billetes de tren en España se puede hacer un donativo. Pero los medios ya no machacan con las imágenes de rigor (y nunca mejor dicho) y ya no hay instituciones (universidades por ejemplo) que dedican TODO su presupuesto para la "cooperación" al caso de Haití (como si ya no hubiera a haber más tragedias en el resto del año). Medida estúpida donde las haya y que indica que se reacciona en caliente sin ninguna reflexión. Histeria humanitaria, se la podría llamar.
Sin embargo, es precisamente ahora cuando hace falta (los números cantan), ahora que se comienza a saber el alcance de la tragedia (más de 230.000 muertos o tal vez 270.00 muertos, ni se sabe), ahora que las aves carroñeras aprovechan la situación (el caso del tráfico de niños que el gobierno de los Estados Unidos contempla desde fuera o el caso de lucrativos contratos para la limpieza y reconstrucción) y ahora que se precisan medidas para afrontar la difícil salida de un país que, antes del terremoto, ya tenía difícil salida, visto lo rapaz de sus élites ladronas y explotadoras y vista la historia de latrocinios y explotación practicados por los países centrales contra el país caribeño. La condonación de la deuda puede estar bien: seguro que fue una deuda contraída por aquellas élites rapaces y olímpicas (poco sacudidas por el terremoto y que han podido llevar sus dineros a Suiza, como la familia Duvalier seguramente ha hecho), es decir, una deuda ilegítima, y seguro que, caso de ser la solución, se podría haber abordado mucho antes del terremoto.
Sigo pensando que, como las demás catástrofes, ésta también es clasista y que, por tanto, precisa de mucha atención no sea cosa que la ayuda sea de los pobres de los países ricos para los ricos de los países pobres, en este caso Haití. Estamos hablando de "la piedad peligrosa". Ayudar no es fácil si lo que se quiere es "hacer el bien". Si lo que se quiere es quedarse contengo con uno mismo, salir en la foto y dar la nota de prensa, cualquier "ayuda" es buena. Pero puede hacer mucho daño.

2 comentarios:

  1. ... ¿se puede hablar de Haití, hacer una noticia de dos minutos (y para TV!) en la que sólo se diga la palabra "muerto" una vez y en positivo? Pues parece que sí ;)

    http://tinyurl.com/yl2wexj

    (todo depende del cristal con que se mire)

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  2. Bien, lo único que sabemos es que lo que al hombre le hace feliz es nada más y nada menos que llenar sus bolsillos, pues es la manera de sustituir nuestros instintos. De esta manera conseguimos estar en armonía con nosotros mismos. El individualismo va de que lo más importante es la propia vida, respecto a la de los vecinos, se pueden ver de manera puritana pero de forma pasajera. Así es cada vez más la moral de nuestra época y así aceptamos sus normas. Entonces ¿vivimos en una verdadera sociedad inmoral o con una nueva moral? ¿Cómo deberíamos verlo?

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