miércoles, 27 de enero de 2010

Retales en patchwork

  1. El ejército de los Estados Unidos lleva semanas "colaborando" con el gobierno del Yemen. Las razones son muy confusas para mí porque no sé si se trata de que  dicen que Al Qaeda ya está allí, de que hay problemas con el tráfico de petróleo o de que se encuentran con un nuevo efecto del "menos Estado, más mercado", es decir, con un Estado fallido, cosa horrible desde el punto de vista del mantenimiento del orden existente. Como será preceptivo, las percepciones que se trasmitirán cuando la colaboración vaya a más serán fruto de proyectar las propias ideas y frustraciones sobre una realidad que se desconoce. Yo también la desconozco pero me da la imprsión de que una parte importante del problema del Yemen no es tanto los separatistas sino los que dicen que les encantaría se considerados como existentes por el gobierno central. Algo así como Darfur: no quieren separarse de Sudán sino que quieren que el gobierno central les atienda ya que el problema de fondo, al otro lado del estrecho, es el mismo: pobreza y hambre. De las cuestiones identitarias, mejor olvidarse, aunque serán puestas en primer plano.
  2. Ya comenté que el terremoto de Haití había sido, como suele suceder, clasista: fué mucho más cruel con los pobres que con los ricos. Estos últimos, en uno de los países más desiguales del mundo, construyen sus casas con mejores materiales y mayor asesoramiento técnico que los pobres. No hay novedad en eso. En lo que hay novedad es en lo que hoy me comenta un amigo que dice que le ha llegado la información directamente desde Puerto Príncipe, a través de un amigo suyo, a saber, que la recuperación y la ayuda también está siendo clasista y que los barrios ricos van por delante de los barrios pobres, los rescates todavía en marcha son más frecuentes en los hoteles bien que en las chabolas periféricas y que, como era de esperar, los ricos roban más que los pobres, sólo que sin foto. Aquí no hay cuestiones identitarias. Habrá que buscarlas, por ejemplo, en el vudú, que igual es más propio de los pobres que de los ricos.
  3. Las elecciones en Sri Lanka han sido interesantes por varios motivos. El actual presidente, Rajapaksa, se enfrentaba a un general, Fonseka, que, al final de la campaña afirmó que Rajapaksa estaba preparando un golpe de Estado para el caso de que ganase Fonseka, un militar que, creo, tuvo algo que ver con el aniquilamiento de los Tigres Tamiles hace poco menos de un año. Terminado el recuento y tras la victoria de Rajapaksa, Fonseka ha dicho que ha habido pucherazo, por lo menos por el hecho de que los tamiles han tenido más dificultades para votar que los cingaleses. Está claro que, cuando hace falta, se echa mano de la "identidad" para lo que haga falta. Y cuando no, no. Confieso que no tenía demasiadas simpatías hacia los separatistas tamiles, pero me pareció mostruoso el modo con que se les aniquiló, contra todo derecho en la guerra. Si no recuerdo mal, se habían rendido, lo cual no impidió que se ametrallasen a los que portaban simbólicamente la bandera blanca. Supongo que, como los israelíes en la Gaza de la operación Plomo Fundido de hace un año, con el pretexto de que eran "falsas" banderas blancas.
Identidad, identidad, cuántos pecados se cometen en tu nombre.

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