domingo, 17 de enero de 2010

Por qué no me impresiona tanto lo de Haití

En primer lugar, porque hace una semana que no veo la televisión y buena parte de la impresión se debe a las imágenes, no a los datos. Y las imágenes son malas consejeras. Aunque se diga que una imagen vale más que mil palabras, el hecho es que la mejor manera de mentir es con una imagen (con independencia de que algunas imágenes atribuidas a Haití no se habían tomado en dicho país) y, como fue el proyecto de la Ilustración, las imágenes que entran por los sentidos deben ser tamizadas por algo más importante que es la razón. A eso se tiene que añadir la mala tendencia que tenemos de reaccionar mientras haya imágenes y cuando se acaban, se acaba la reacción. Pues no.
En segundo lugar, porque no me impresionan las cifras de muertos cuando las comparo con, por ejemplo, el número de muertos de hambre al día o los afectados por enfermedades curables o las cifras de desplazados forzosos por cuestiones políticas, económicas o militares en el mundo.
 Y en tercer lugar, porque me impresiona más la violencia estructural producida por los humanos que esta violencia directa producida por la Naturaleza. Vayan dos casos.
El primero, qué países se encontraban en plena crisis alimentaria debido al encarcimiento de los alimentos a escala mundial, encarecimiento que se debía al aumento de la demanda para el consumo en países emergentes y para su trasformación en biodiésel, a la disminución de la oferta por sequías e inundaciones y al aumento de los precios por causa de otra burbuja especulativa que se moderó en 2008 pero que ha retornado en 2009. Estos eran los países según la FAO:


 Haití estaba entre ellos y se sabía. Pero es que hay más. Como he dicho, muchos eran los factores que llevaron a esa crisis (¡y a la de los demás países, que ni siquiera sé dónde están en el mapa!), pero a ese había que añadir uno más: la desigualdad de rentas, es decir, el hecho de que la distancia entre "los de arriba" y "los de abajo" era muy grande. Esta es la lista de los países más desiguales del mundo, usando el coeficiente de Gini que cuanto más se acerca a la unidad, mayor desigualdad refleja.



Haití, como se ve, ocupa el séptimo lugar. Según esta estimación, ocuparía el séptimo lugar como país más desigual. Las coincidencias de ambas listas son dignas de consideración.
No sé si esta tragedia causada por el terremoto ha sido, como casi todos los desastres producidos por la Naturaleza, bastante menos "natural" de lo que se quiere hacer ver. Quiero decir, que no sé si, como casi todos los desastres, éste también ha sido clasista y ha golpeado a "los de abajo" con mayor fuerza y en mayor porcentaje (no sólo en cifras absolutas) que a "los de arriba". Como es sabido, los desastres "naturales" son como el hundimiento del Titánic: los de primera clase tuvieron una tasa de salvación mayor que la de los de clase baja. "Los de abajo" no sólo murieron en mayores cantidades sino también en mayores porcentajes. Digo que no sé si también aquí ha habido clasismo en la medida en que "los de arriba" tienen casas más seguras que "los de abajo". Parece que no, pero no puedo afirmarlo. Sí puedo afirmar que me impresionan más las muertes evitables que las inevitables. Y una crisis alimentaria y un exceso de desigualdad producen muertes evitables.
Ahora, las ayudas provocadas por las imágenes, no por la realidad, me impresionan todavía menos. Primero, porque no se sabe muy bien a qué manos irán a parar en un territorio sin Estado ni por donde, con el aeropuerto colapsado, ni para qué. Y, segundo, porque son ridículas: los 100 millones prometidos en un primer momento por Obama son algo menos de los 128 millones que ganó recientemente una pareja en una lotería de los Estados Unidos.
(P.S. Gracias a una amable lectora, y a pesar de ello amiga, he corregido una errata que critiqué en otros en un post anterior: donde ahora dice  "ha golpeado", yo había puesto "a golpeado", justo al revés de los estudiantes que habían puesto "carrera ha estudiar" donde debía decir "carrera a estudiar". Quandoque/aliquando bonus dormitat Homerus)
(P.S. a 19 de enero: Leo en la edición de hoy de El País -Madrid- que los barrios ricos de Purto Príncipe están prácticamente incólumes y sin grandes problemas de abstecimiento mientras que la destrucción y el hambre SIGUE estando en los barrios pobres)

8 comentarios:

  1. reitero lo de qué bueno tu regreso, ¡gracias! totalmente de acuerdo! no sé si fue Sartori o Ramonet quien dijo aquello de "ver no es entender" al respecto de la tiranía de las imágenes y la carrera de los medios del "a ver quién da más" (que no mejor). En esta historia, de nuevo, las teles han vuelto a darnos gato por liebre (le ha tocado a TVE), pero podría haber sido cualquier otra (http://tinyurl.com/yet949k)

    Si entramos en Reliefweb.int vemos que Haití no es el único lugar del mundo donde ha habido un desastre natural estos días... ¿qué sabemos de Mongolia, por ejemplo? En fin...

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  2. Las imágenes puede que engañen muchas veces pero gracias a ellas, a la gente le entra la vena humanitaria y colabora con la causa.

    Es triste que solo reaccionemos ante el sensacionalismo y morbo de las noticias, pero esque si no las hubiera ¡muchos no moverían ni un dedo!

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  3. El problema es que cuando realmente hará falta colaborar con la causa ya no habrá imágenes y la gente no colaborará. Ahora, sin facilidad de acceso al país ni para moverse dentro de él (incluso dentro de la capital) y sin gobierno y tal vez sin Estado, enviar cosas es muy loable pero no se sabe a dónde ni cómo ni para qué. Algunas ONG de las serias están valorando seriamente si ir ahora o no. Desgraciadamente, cuando se pueda hacer algo, esas ONG irán pero sin el apoyo humanitario de los movidos por las imágenes. Todo ello añadiendo que lo humanitario es admirable, pero que lo necesario habría sido enfrentar el problema de la desigualdad ANTES del terremoto. Por supuesto que no se hará después.

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  4. Isaac Ruiz Belerin18 de enero de 2010, 12:19

    Po mi parte me parece lamentable que nos tengamos que concienciar por una serie de imagenes especulativas y sensacionalistas que nos ofrecen lo que quieren que veamos, no la verda de lo sucedido. Es cierto que la funcion de los medios de comunicacion de masas es increible en el pensamiento de quien esta al corriente de lo sucedido. Pero para mi esto es un toque de atencion para que nos demos cuenta de que no nos cuesta nada a nosotros los occidentales o las grandes potencias poner un granito de arena. Es lo que deberiamos hacer siempre, pero no solo con Haiti y no solo cuando existen estas catástrofes, sino poner de nuestra parte para evitar esta destruccion de falta de comida y hospitales.

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  5. Las imagenes son para no dormir en veinte días. Un camión que lleva cadáveres y escombros a una fosa...es que ya no te pueden mostrar más, cadáveres amontonados en las calles.. Y el problema sanitario, el combustible...gente que vive en una plaza...Espero que sirva para sensibilizar y llevar toda la ayuda posible, si es el detonante de la movilización de la ayuda, considero las imagenes como mayor menor.

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  6. La cuestión mediática es: ¿por qué algunas cadenas dan una versión más sangrienta, fúnebre y necrófila que otras?¿Para que se vea que la culpa de todo la tienen los haitianos? (Ya no recordamos que cuando comenzó el sida se atribuyó a las cuatro haches: hemofílicos, heroinómanos, homosexuales y ¡haitianos!) ¿Para justificar que se ocupe militarmente el país?

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  7. No digo que no tengais razón, solo que hay que valorar todos los puntos de vista y observar si, a pesar de todo, ocurre algo positivo a partir del morbo que se genera.

    Imágenes impactantes, sensacionalistas o no, en el momento acertado para el país o no, morales o no, puede que inspiren a alguien dentro de su conciencia para despertar y darse cuenta de todo lo que estais diciendo. Para mí con solo eso ya merece la pena. Y ojalá hubiera otra manera para que las personas nos concienciáramos realmente, pero parece ser que no la hay.

    Sé que el que realmente está preocupado hará algo viendo una imagen o no, y seguramente antes y después de la catástrofe, pero hablo de una minoría muy reducida.

    Lo sé por experiencia, muchas veces he hecho fotos desoladoras (no viene al caso decir sobre qué) y la gente se anima a colaborar con la causa, por pena, por lavar su conciencia, por poder dormir contento esa noche, por lo que sea, ¡qué más me da! y , realmente, da lo mismo mientras lo hagan. Sin embargo, las fotos alegres solo se quedan en un: "pobrecito" y tienen menos efecto.

    No es culpa de los medios, es culpa de la cortina que tenemos en los ojos y no nos deja ver. Estamos demasiado ensimismados.

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