lunes, 18 de enero de 2010

Corruptos tercermundistas

Este año, Trasnparencia Internacional, además de proporcionar su lista de (percepción de) la corrupción, que ya se las traía, ha publicado la de los principales corruptores aunque queda claro que se trata de percepción de quiénes son los corruptores. Desde el momento en que la corrupción, como el buen sexo, es cosa de dos, siempre viene bien considerar a corruptores y corrompidos. Mi problema se presenta cuando leo una noticia como ésta:

Halliburton's former subsidiary, KBR, which was once run by former Vice President Dick Cheney, has won contracts worth more than $24 billion since the start of the war, giving it vast responsibility for reinvigorating Iraq's oil sector. Among many other criticisms of the company's performance in Iraq, Pentagon auditors found that KBR had overcharged the government by more than $200 million.
No viene de los habituales anti-americanos, sino que está en el New York Times. Estoy dispuesto a no llamarlo corrupción, pero que la empresa que dirigió el ex-vicepresidente Cheney haya logrado contratos petroleros en Iraq por valor de 24.000 millones de dólares,  pase. Pero que haya incurrido en sobre costes por valor de 200 millones, la cosa ya suena raro. Y es que corrupción no es sólo la empresa de país enriquecido (convencional o emergente -porque también se corrompe desde el Brasil, la China, la India a través de sus respectivas multinacionales-) que corrompe al funcionario del país empobrecido para conseguir un contrato a ser posible sin licitación previa o por encima de lo que va a costar realmente. Corrupción es también el funcionario público, electo, nombrado o por oposición, que usa de su cargo para un enriquecimiento al margen de la ley y las buenas costumbres, como parece ser el caso de estos neoconservadores, muy cristianos ellos por lo general.
De todos modos, lo que cuenta el artículo cuyo final cito es la carrera para conseguir contratos del petróleo de Iraq, ahora que parece que la producción aumenta:


Frente al tamaño de estas corrupciones reales o "percibidas" según el estilo de Transparencia Internacional, las corrupciones-mosquito, las pequeñas mordidas al policía de tráfico para que se olvide de la multa o al agente de aduanas para que haga la vista gorda son ridículas. Estoy hablando de corruptores y corrompidos profesionales, no de mindundis.
Por eso, confieso que me interesa mucho más la lista que da Trasparencia Internacional sobre "Índice de Fuentes de Soborno" (vaya nombrecito) que las tediosas listas de corrompidos en opinión de sus corruptores. Según T.I. esta es la lista de aquellas fuentes:



España, tan lejos de Dios (como dirían algunos obispos que creen que la pérdida de valores en España es peor que lo de Haití), pero tan cerca de los Estados Unidos.
Y una última cosa sobre la ayuda a Haití. Hay precedentes andinos y caribeños de ayudas para damnificados que no hay llegado a ninguno de ellos sino que han sido "confiscadas" para beneficio privado de políticos y funcionarios. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario