miércoles, 21 de octubre de 2009

Más sobre el miedo

He comprado en la estación de tren, para leer en el trayecto Barcelona-Lérida, un librillo estadounidense de esos que dicen que te enseñan a vivir bien. Una especie de Guía a la buena vida (Michael Flocker, el de los metrosexuales): Como vengo a hablar del Buen Vivir en el sentido en que aparecen en la constitución ecuatoriana y boliviana, lo tenía que comprar. No hace falta que diga que se trata de un manual de hedonismo bastante egoísta y, sin negar algunos de los puntos en los que estoy de acuerd,o paso a copiar un par de párrafos que me han interesado en el contexto de mi interés actual por la inseguridad y el miedo. Va el primero:
"La verdad es que vivimos en una era de miedo prefabricado. La televisión asegura que nos amenazan escaleras mecánicas asesinas, amantes alérgicos y cámaras indetectables en la ropa interior. ¡Un hombre se fuma un porro y se tira por la ventana! ¡A una mujer le salen arrugas de tanto reirse, y perde por ello el trabajo! ¡Una chica pide un postre con muchas calorías y su novio la deja por gorda! Bueno, sí, hay un mundo muy traicionero ahí afuera, pero a veces no queda más remedio que arriesgarse"

Dejando los adorables sarcasmos (me encantan), lo del miedo prefabricado parece cierto. Hay como una conjura de los listos para que nos asustemos en general. Y sigue nuestro autor más adelante:

En resumen, el mundo entero se encuentra en una época precaria. Abundan los peligros, los desastres naturales amenazan, y a veces azotan. Se diría que la estructura mundial parece más inestable que un castillo de naipes. Pero es demasiado simplista creer que, en estos tiempos, los ciudadanos del mundo buscan evadirse fumando en pica turca. Ante la inestabilidad, la gente reacciona de maneras muy diferentes. Algunos se agarran aún más fervientemente a su fe, otros bajan la cabeza y siguien adelante, creyendo que pueden controlar el mundo si dominan sus carreras, cuerpos y finanzas. Y también están aquellos a los que su instinto les lleva a salir a la pista de la vida para bailar muy despacio, durante mucho rato.
No hay una reacción única ante el miedo y los que lo provocan por motivos propios (poder, enriqucimiento), no siempre pueden estar seguros de que la reacción dominante vaya a ser la misma y unánime e uniforme. Continuará.

2 comentarios:

  1. Muchos tienen miedo y tan siquiera saben porqué...

    ResponderEliminar
  2. ¿Las teorías conspirativas tienen algo que ver con esto?

    ResponderEliminar