lunes, 28 de septiembre de 2009

Nucleares, sí, gracias

Chomsky citaba hace unos días a Tucídides en un artículo de La Jornada que, como suele pasar, vale la pena leer. Decía Tucídides: Los fuertes hacen lo que quieren, y los débiles sufren como es menester.
Ahora véanse estas dos noticias que vienen juntas en el Financial Times de hoy, en Yon Kipur, día del perdón o del arrepentimiento:
  1. La India, que ya es potencia nuclear, va a aumentar su capacidad en ese terreno militar. De hecho, dice la noticia, va a disponer de una capacidad destructiva semejante a la de las grandes potencias y se corre el riesgo de una escalada armamentística con su vecino, también potencia nuclear, el Pakistán, con quien mantiene un viejo contencioso territorial. La India, por cierto, no ha firmado el Tratado de No-Proliferación Nuclear.
  2. La otra noticia, justo después de la anterior en la edición digital de dicho periódico, se refiere a Irán. Habla de las crecientes presiones sobre el gobierno de Teherán para que negocie su programa nuclear con la Banda de los Seis (las cinco potencias nucleares con poder de veto en el Consejo de Seguridad más Alemania). Desde Irán se sigue diciendo que su programa no está dirigido a la creación de armas nucleares (que todavía no tiene) y que respeta el Tratado de No-Proliferación Nuclear que sí ha firmado.
No es que Irán sea un país débil que "sufre lo que es menester", pero es comprensible que quiera ser un país fuerte para poder "hacer lo que quiera". Si hay confrontación nuclear entra la India y Pakistán, lo más que puede suceder es un "invierno nuclear" que acabe con una parte importante de la población mundial en el hemisferio norte, si no con toda. Una fruslería. Pero si Irán llega a ser potencia nuclear, Israel no se sentiría a gusto siendo la única potencia nuclear en la zona. Y eso sería intolerable, como es intolerable el armamentismo nuclear de Corea del Norte, tan cerca del ejército de los Estados Unidos en Corea del Sur y del Japón, aliado militar de los Estados Unidos hasta el punto de pagar las bases estadounidenses en el propio territorio.
Eso sí, hay una gran alegría por la propuesta de Obama ante Naciones Unidas sobre  el abandono de las armas nucleares. El Times of India lo cuenta con mucho desparpajo. Hay gente pa' to'. Y, por supuesto, hay una gran alegría, en la industria nuclear alemana-con fines pacíficos, por supueso- por el triunfo de Merkel y su coalición con los liberales: se acabó la moratoria que el antiguo socio en el gobierno, el SPD, había impuesto.

1 comentario:

  1. El Tratado de No Proliferación nuclear es una farsa. España debería retirarse inmediatamente de el, armarse nuclearmente y enseñar músculo a Reino Unido (Gibraltar) y al mundo árabe para que no se nos suban a la parra.

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