viernes, 17 de julio de 2009

La nación clandestina

Un amigo me envía una copia de la película boliviana dirigida por Jorge Sanjinés con este mismo título. No he conseguido verla porque el medio era demasiado complicado para mí. Pero mi amigo me adjuntaba una sinopsis:
"Sebastián Mamani, un campesino renegado de su clase vuelve a su pueblo a pagar sus culpas por prestar servicio como represor durante la dictadura, bailando la danza del 'Danzanti' hasta morir. Espera así borrar su pasado, anhelando un renacimiento. Sebastián representa lamentablemente, a una gran parte de la nación que ha perdido su identidad cultural, gente que se avergüenza de su origen campesino, del color de su piel, de tener apellido aymara o quechua".

No me siento identificado con Sebastián desde el punto de vista político, ya que mi evolución es bastante rara, si se me permite la palabra, aunque no tan problemática. Pero la segunda parte de la sinopsis, la de la identidad cultural me dejó bastante perplejo y así lo expresé en el grupo en el que compartimos años pasados en América y seguimos en contacto vía internet.
Mi problema era y es el siguiente y tiene que ver con la cosa esa de la identidad cultural. Resulta que yo quise ser boliviano. Aprendí algo de quechua y estudié aymara. Hablo valenciano pero soy incapaz de escribirlo por todos los años pasados como bolivianizante. De hecho, hablo mejor el italiano que el valenciano, aunque mi lengua (en la que pienso y trabajo) es el castellano (alguna vez he soñado en italiano, pero eso fue al final de los tres años en Italia). ¿Debo hacerme fallero mayor y morir en la ofrenda para purgar mi pérdida de identidad cultural? No me avergüenzo de mi origen campesino (que lo tengo) y mi piel y apellido no son problemáticos como lo son los Quispe, Vilca, Huamani, Ayma y, claro, Mamani. Pero la cosa es saber si tengo la obligación de sentirme identificado con una determinada cultura, como se supone que Sebastián debía hacer y de ahí su culpa por no haberlo hecho, culpa que purga siendo él mismo y muriendo.
No acabo de entender el truismo que aparece en el cartel que adjunto: "Sólo los hombres y los pueblos que asumen su identidad pueden volver a ser ellos mismos". Pero ¿cuál es mi identidad? (La de Sebastián Mamani por lo visto se da por descontada).
El hecho es que no me siento identificado ni con la cultura española, a pesar de todo. Algún valencianista dirá que practico el auto-odio (es una observación a la que recurren otros nacionalistas también). Pero sigo sin saber por qué me debo a una cultura. Parafraseando a Marx (Groucho, of course) cuando decía que no sabía por qué tenía que preocuparse por la posteridad si la posteridad no había hecho nada por él, no acabo de saber por qué me debo a una parcela de la especie humana, parcela que, encima, es artificial y arbitraria.
Un participante (vasco, pues) en el grupo virtual me dijo que es que mi mundo es algo más grande que mi pueblo. No lo sé. Sí sé que no puedo creer en clasificaciones de la especie humana que son cambiantes, mal definidas y hasta arbitrarias.
Cambiantes lo son: las tribus que Julio César dice que encontró en las Galias (Gallia est omnis divisa in partes tres, quorum una incolunt etc.), ya no estaban a los pocos años o porque el César se las había inventado o por la simple razón de que esas cosas cambian. Lo mismo se puede decir de "Sexo y temperamento" de Margaret Mead con sus roles de varón y mujer tan cambiantes de "tribu" a "tribu" y que no se volvieron a encontrar cuando las feministas encantadas de lograr una prueba tan evidente del papel de la sociedad en la elaboración del género volvieron al lugar al cabo del tiempo. Probablemente habían cambiado o habían desaparecido o se habían unido a otra. Dando por supuesto que tales identidades culturales eran reales ¿qué sentido tenía identificarse con una u otra?
Mal definidas son también. Los "núcleos duros" de una cultura pueden ser más o menos identificables, y más por sus intelectuales orgánicos, pero el problema son las fronteras. Suponiendo que la cultura extremeña sea tan diferente de la cultura andaluza, ¿qué hacer con mi pueblo de adopción, Malcocinado, en la frontera entre Badajoz y Sevilla y que inicialmente fue incluido por Javier de Burgos en la provincia de Sevilla y ahora está en la de Badajoz? O ¿qué hacer con mi pueblo en el que fui nacido, frontera entre la provincia de Valencia y la de Alicante -culturas muy diferentes, dirán algunos- y que también fue incluida inicialmente en la de Alicante y ahora está en la de Valencia?
Porque, encima, estas identidades culturales suelen ser definidas desde fuera y, si se hace desde dentro, es desde arriba. Unos me dirán que mi identidad cultural es la valenciana (o la alicantina, questió de noms), otros que la española, algunos que la europea y algunos que la humana.
Las culturas, como las lenguas, tendrían que ser más instrumentos y menos objetos de adoración. Sirven, sin duda. Y se aprenden. Como se aprende a saludar a un amigo polaco de forma diferente a como saludo a un amigo boliviano o como beso a una amiga estadounidense de forma distinta a como beso a una amiga inglesa o a una amiga mexicana.
Y ahí viene mi perplejidad mayor: ¿por qué veo como no problemático el problema de mi identidad cultural, que me tiene totalmente sin cuidado y es comprendido por mucha gente, mientras que para las "culturas indígenas" (como si las mías no lo fuesen) damos por supuesto que deben entregarse a su identidad? Si yo hiciese lo de Sebastián Mamani dirían que estoy loco. En cambio, Mamani es el protagonista de la película. El héroe en cierto sentido.
"Que morir por la Patria no es morir / es vivir", que diría el himno nacional colombiano. Puestos a ser héroes, ¿no sería mejor morir por la humanidad?
Y sin embargo, ha habido pueblos oprimidos. El quechua y el aymara entre ellos.

3 comentarios:

  1. Cualquier nacionalismo es hasta peligroso, sea en donde sea o de quien sea. Pero a mi me parece que la respuesta está ahi mismo, en la represión con su respectiva reivindicación ...asi se entiende y asi se apoya el proceso reivindicativo actual de Bolivia...igual que se entiende a los vascos...no?

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  2. Y se me ocurre que "pensar en lo local y actuar en lo global" tiene algo de eso no?

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  3. "pensar en lo local y actuar en lo global" sólo lo puede hacer la potencia hegemónica, es decir, los Estados Unidos.

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