lunes, 13 de julio de 2009

Gastos militares

Los gobernantes lo hacen por algo. Eso es obvio. Lo que ya no es tan obvio es el motivo exacto por el que incurren en tales gastos. La primera razón que me viene a la mente es que, como tales, pertenecen a la especie humana que es, sin duda, la más estúpida que ha producido la Naturaleza ya que es capaz de autodestruirse y asolar el Planeta. Parece una opción un tanto extrema. Otra posibilidad es que esos gastos se hagan según el principio “si quieres la paz, prepara la guerra”, pero también tiene sus dificultades: hay medios mucho más baratos y eficaces de conseguir la paz en los que no se invierte mucho e incluso son vistos con un cierto desdén por los pragmáticos y realistas. Estos, en definitiva, tienen su propia respuesta, que sería la tercera: si quieres la guerra, prepara la guerra. Eso sí, pragmáticos hasta el final, negarán que ésa sea su opción. Tal vez sea, sin embargo, la mejor explicación de los gastos militares. Pero queda una más, la cuarta: la industria del armamento que se utiliza como forma de inyectar dinero público en el sistema económico y, a efectos de exportaciones y balanza comercial, viene acompañada de elaborados planes de márketing y de no tan elaboradas prácticas de corrupción internacional. Si ésta fuese la verdadera razón de los gastos militares volveríamos a la primera de las hipótesis: somos una especie estúpida, como bien viera Erasmo en su “Elogio de la estupidez” (que no “de la locura”) en particular en lo que se refiere a la guerra. Voy a dar algunos datos y vea cada cual.

Provienen del Anuario del SIPRI (Instituto Internacional de Investigación sobre la Paz de Estocolmo) de este año. En primer lugar, no olvidemos que los quince primeros países en cuanto a gasto militar en 2007 son los Estados Unidos (con un 45 por ciento de los gastos militares mundiales), seguido por el Reino Unido (un 5 por ciento), la China, Francia, el Japón, Alemania, Rusia, Arabia Saudita, Italia, la India, Corea del Sur, el Brasil, Canadá, Australia y España (puesto número 15, con 14,6 millardos de dólares según el SIPRI). Un conjunto algo heterogéneo que hace pensar que eso de que “si quieres la paz, prepara la guerra” no es del todo exacto.

Siempre se podrá decir que estas cifras son muy problemáticas. Y lo son. Los gobiernos esconden sus propios gastos militares y llaman “gastos de investigación del Ministerio de Industria” a lo que es investigación militar o asignan a la Seguridad Social o al Ministerio de Trabajo algunos gastos del personal igualmente militar. Así, por ejemplo, otros cálculos dan a los Estados Unidos un 48 por ciento del total mundial y a la China un 8 y no un 5 como hace el SIPRI, siendo, probablemente, el país que más esconde datos de su crecimiento. Sea que no prueban lo de la paz y la guerra. Pero si no prueban una cosa, tampoco prueban la otra, aunque sí parece que el gasto militar tiene, por lo general, una relación con el deseo de dejar claro el “orden de picoteo”, la jerarquía, el rango en el sistema mundial, tal vez con la excepción de Arabia Saudita en la que el esquema que parece aplicarse es el de “petróleo por armas” o algo así.

Veámoslo por el otro lado: quiénes son los grandes exportadores y quiénes los grandes importadores. Los exportadores son: los Estados Unidos (14 millardos de dólares en 2006, último dato), seguido de Rusia (6 millardos), Francia (5), Reino Unido (3,7) e Israel (3). El total mundial es de 45 millardos. En términos empresariales, las 100 primeras empresas del armamento a escala mundial incluyen 41 estadounidenses, 34 de la Europa Occidental, 8 de Rusia y siguen el Japón, Israel, la India, Corea del Sur, Singapur, Australia y Canadá. No sé si usted se está aclarando, pero una cierta correlación con los gasto sí que se observa… con la excepción de los grandes importadores. Para el período 2003-2007, los cinco mayores receptores de armas convencionales han sido la China (12 por ciento de dichas importaciones), la India, la Unión de Emiratos Árabes, Grecia y Corea del Sur.

Es curioso observar a quiénes vende mayoritariamente cada uno. Los Estados Unidos venden, sobre todo, a Corea del Sur, Israel, los Emiratos y Grecia. Rusia vende a la China, la India, Venezuela y Argelia. Alemania vende, sobre todo, a Turquía, Grecia, Sudáfrica y Australia. Francia, a los Emiratos, Grecia, Arabia Saudita y Singapur. Y, siempre entre los grandes vendedores, el Reino Unido vende ¡a los Estados Unidos!, Rumanía, Chile y la India. Curioso que Rusia y el Reino Unido vendan a la India, que los Estados Unidos, Alemania y Francia vendan a Grecia y que Francia y los Estados Unidos vendan a la Unión de Emiratos Árabes. Para acabarlo de arreglar, véase el papel que tiene la China en las ventas de Rusia: suponen el 45 por ciento de dichas ventas.

¿Aclarado? Supongo que no. Pero no me diga que no es sugestivo ese mundo al que hay que añadir corruptelas, contrabandistas y sicarios. De todos modos, lo fascinante es que algunos de los países citados están usando las armas que producen, compran o financian sus gobiernos: los Estados Unidos, Israel o Rusia (con Chechenia). Otros tienen conflictos que pueden llevar a la guerra (la India o Corea del Sur) y sólo se preparan para ella. Pero la mayoría de países citados (y el caso más evidente es el Brasil) ni preparan la paz ni la guerra: simplemente hacen negocio, mantienen su “prestigio” en el mundo o se preparan para tenerlo. Total, que de las cuatro hipótesis avanzadas al principo sólo la primera se aplicaría a todos los casos. Las otras tres, depende del país que se trate. Pero como todas reenvían a la primera…

(Publicado en el periódico Información -Alicante-, el pasado día 25 de junio de 2009, a partir de los datos ya publicados en el blog. Mereció una respuesta de un lector, al día siguiente, explicando que no debía de ser tan mala la especie humana cuando había crecido tanto -que es como decir que las metástasis de las células cancerosas son un signo de salud necesariamente- y que la guerra había existido casi desde los comienzos de la humanidad -lo cual es cierto, pero no excluye la estupidez humana gastando lo que se gasta en armamentos ni que sea una de tantas cosas que diferencias a la especie humana de las restantes especies que sí son racionales-. En todo caso, mi problema era con los gastos militares, no con la guerra).

Importado del antiguo blog, donde se publicó el 27 de junio y ahora se intenta borrar allí para evitar los spam que están entrando.

2 comentarios:

  1. Esta mañana desde la UIMP, en Santander, Federico Mayor Zaragoza decía que además de estúpida (esto no lo ha dicho, pero se sobreentendía) somos una especie perpleja (y citaba a Maimónedes y su "Guía de Perplejos", habrá que leerla).

    Y recordaba todo lo que se podría hacer con tan solo una pequeña parte de ese dinero que se va para "preparar la guerra...

    ... lo de España... ¿lo publican los medios?

    saludos (fresquitos) cántabros!
    maribel, la guachupina ingenua

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  2. Mi texto es viejo de un año. En este año, las cosas no han mejorado. Y lo de España, lo intentan publicar entre el Centre Delàs y la Escola de Cultura de Pau de la Autónoma de Barcelona, pero con escaso eco. Y no te digo si entramos a ver a quién se vende para qué, que ya se sabe lo que dijo Zapatero en TV a propósito de las armas vendidas a Israel y usadas en Gaza para cazar gambusinos y no para otra cosa. Mejor que Maimónides, Erasmo: "Elogio de la estupidez".
    De todos modos, esas cifras suelen ser algo engañosas. Lo digo por fastidiar. Disfruta en la Magdalena.

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