jueves, 9 de julio de 2009

Científicos y público en general

Me ha interesado esta tabla comparando lo que opinan los científicos estadounidenses encuestados y el público en general respecto a algunos temas controvertibles como el darvinismo o el calentamiento global. Forma parte de un estudio más amplio.


Las dos primeras proposiciones son las de la evolución y el calentamiento global debido a la actividad humana. El pequeño porcentaje que cree en la evolución (32 por ciento) es chocante y, en este caso como en el del calentamiento, siempre podrán decir que los científicos no son unánimes. Y es obvio que tienen razón. La actividad científica no es el reino de las certezas sino el de la lucha contra los errores y pocas cosas hay que generen absoluta unanimidad.
Por el contrario, lo más cercano a la unanimidad entre los científicos es el apoyo al uso de animales para la investigación científica y, faltaría más, a que el gobierno central financie la investigación con células madre. El menor consenso entre los científicos (aunque siga siendo la opinión ampliamente mayoritaria como las demás) se da con respecto a estar por la construcción de más centrales nucleares.
Que los padres vacunen a sus hijos y que se les requiera para hacerlo, recibe un 82 por ciento de las respuestas de los científicos y un 69 por ciento del público en general.
Mis preguntas, visto lo visto, son:
  1. A quién hay que hacer caso, ¿al público o a los científicos cuando se trata de inversión o dinero público?.
  2. A qué científicos hay que hacer caso, ¿a los que piensan como uno o a los que ofrecen garantías o hay que hablar de lo que uno sabe y "de lo que no se puede hablar, mejor callarse"?.
  3. Dado que el criterio de la mayoría sirve para tomar decisiones, pero no para encontrar la verdad (las mayorías pueden equivocarse y, de hecho, se han equivocado numerosísimas veces) ¿prueban algo estas mayorías?
  4. Visto el "éxito" del G-8 en L'Aquila en lo que respecta al calentamiento global y que hace reducirse las esperanzas de que se llegue a algo en la reunión de Copenhague, ¿deciden los políticos en función de las encuestas o hacen lo que creen más conveniente por otro tipo de consideraciones?
  5. ¿Es lo mismo opinar sobre la evolución o el calentamiento que opinar sobre los fondos gubernamentales para investigar sobre células madre? Evidentemente, no.
Cuidado, pues, con lo que piensa la mayoría y con lo que piensan los científicos. En el caso español, cuidado con los científicos de cabecera (o intelectuales orgánicos) de cada una de las posiciones encontradas sobre las centrales nucleares.
Otra cosa es la cuestión de las vacunas. Conozco a contrari@s a las mismas y les respeto. Y comprendo su desconfianza hacia las empresas farmacéuticas. Pero, como buen conservador, yo sería partidario de las mismas. Me refiero a las básicas para los niños. Ya no lo tengo tan claro con la vacuna anti-gripe A (hablo de vacuna, no de anti-gripal; encima, este virus parece que se está haciendo resistente). Pero es obvio que mi respuesta está en la primera columna, no en la segunda.

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