lunes, 1 de junio de 2009

Dos bonitas V

Ayer contaba lo de las letras (y no letras) para hablar de cómo puede evolucionar esta crisis. En L (hundimiento sin remonte), en V (caída y subida), en U (lo mismo, por con una etapa "abajo" algo más larga), en W (dos caídas y subidas) y en la extraña forma de una caída, una ligera remontada y un nuevo equilibrio a un nivel menor que el que se tenía hasta ahora.
El primero se refiere a la producción de bienes y servicios en la eurozona de mayo a mayo.


La V es perfecta. O la W (el tiempo lo dirá). En el otro gráfico, la V no está tan clara, pero se puede conseguir comprimiendo el eje de las abscisas. Se trata, para los últimos nueve meses, del índice de confianza del consumidor en los Estados Unidos que construye Conference Board


Hay que añadir, para ambos, que se trata de una situación "menos peor" que la inmediatamente anterior, pero no por ello buena. El vaso sigue medio vacío pero parece que se está llenando o, por lo menos, que ha dejado de vaciarse a la velocidad en que lo venía haciendo.
Si fuese cierto, sólo habríamos tenido una "destrucción creativa", aunque con todas las situaciones personales de cierres y desempleo dolorosas como ellas solas. 
Si sólo es una parte de la W, pues vuelta a empezar, pero a peor socialmente hablando.
Si sólo es un espejismo, una oscilación coyuntural para lo que va a ser una L, la era de la agitación ha comenzado.
Y si lo que va a producirse es la extraña figura a la que me refería ayer tomándola del Financial Times, tal vez estemos entrando en la era del "decrecimiento".


Ese "decrecimiento" que, desde el punto de vista medioambiental parece inevitable si se quiere mantener a la especie humana en el Planeta, tiene sus problemas: el paro. Si no hay crecimiento, no crece el empleo.
Pero para aguantar la nueva situación económica y las exigencias de reducir la sobre explotación del Planeta, el agotamiento de los recursos no renovables y la sobre contaminación, es decir, para entrar en un esquema como el del dibujo, hace falta un cambio de mentalidades y un cambio de políticas por parte de los cargos públicos y de las empresas. ¿Posible? Lo es a fuer de necesario ¿Probable? Pues no lo veo, dada la profunda irracionalidad de la especie humana y dadas las trampas por ella misma construida que la llevan a continuos callejones sin salida. ¿Se imagina una campaña electoral en la que todos los candidatos menos uno propusieran reducir drásticamente las diversas agresiones al medioambiente que son las que dificultan la supervivencia de la especie? Estoy convencido de que el candidato que NO propusiese tal cosa ganaría... luego todos los candidatos acabarían por NO proponer tales medidas. Lo que es casi seguro, vista la tediosa campaña para las elecciones al Parlamento Europeo, es que se dedicarían a hablar de tonterías, a insultarse, a sacar fotos comprometidas del otro (lo cual, como ha sucedido con Berlusconi, no supone necesariamente que disminuya su popularidad) o a airear escandalillos del otro (los escandalillos del Partido Popular en España sólo sirven para que aumenten sus perspectivas de victoria). 
Pero volviendo a los gráficos, no se olvide de que se trata de conjuntos cuyos componentes no necesariamente están siguiendo ese camino: en el primer caso, la eurozona no significa que TODOS sus miembros vayan en dicha dirección; y en el caso del sentimiento del consumidor, con mucha más razón, no significa que todos los estadounidenses se orienten en el mismo sentido (aunque en un país en el que lo que cuenta es el consumo, es importante ese sentimiento medio-colectivo: otra cosa será cómo se financie). 
Y, de cara al futuro, sea cual sea la letra o dibujo que acabe ganando a la hora de mejor describir la andadura de la economía mundial, eso no significa que todos los países vayan a ir en el mismo sentido. Por ejemplo, la "destrucción creativa" también puede ser de países.

No hay comentarios:

Publicar un comentario