jueves, 11 de junio de 2009

Air France

Me temo que vamos a estar mucho tiempo sin saber qué pasó con el vuelo Rio-París de Air France: que si se rompió en el aire (la mejor hipótesis para los muertos, que habrían perdido la conciencia inmediatamente) o que si la pilló un remolino que la tiró hacia arriba y la precipitó hacia abajo, habiéndose roto al estrellarse de frente contra el mar (la peor para los muertos y sus familias que sufren no sólo la pérdida sino también el horror de pensar en el horror que sufrieron los suyos antes de morir). Hay detalles para cada hipótesis: que los restos no parecen estar muy esparcidos o que la cola ha "sobrevivido". Y lo de los sensores pasa de ser "la" causa a no tener nada que ver con el accidente, según quién lo diga, ya que la empresa va por un lado y el sindicato de pilotos por otro. Se intenta hacer un resumen de lo que se sabe aquí.
Pero, como sucedió con otros accidentes como el de Spanair en Barajas, parece que es difícil encontrar expertos independientes. Así que va a ser difícil saber qué pasó, por qué y cómo. ¿La razón fundamental? El dinero: quién va a pagar cuánto y por qué a quiénes.

(Añadido el 2 de julio: Sigue sin saberse qué pasó exactamente visto el primer informe del BEA del que hoy se hace eco Le Monde. Parece ganar terreno la hipótesis del impacto contra el agua en aceleración vertical (la adoptan los periódicos estadounidenees como el Wall Street Journal) contra la hipótesis de la explosión en el aire. Pero los sensores de velocidad no habrían sido "la causa" sino un "elemento" del accidente. De todos modos, a estas alturas ya puede hacerse algún que otro análisis comparativo de accidentes aéreos con numerosos muertos. Y el Airbus no sale muy bien parado. Lejos de mí decir que es "la causa". Primero, porque no tengo ni idea de la materia. Y, segundo, porque hay demasiado dinero en juego).

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