viernes, 17 de abril de 2009

Secesionistas del mundo entero, uníos

La lista de grupos políticos que reivindican el derecho de los habitantes de un determinado territorio a gobernarse dejando de pertenecer a otro más amplio que lo ha englobado reciente o eternamente, es una lista larga. Por supuesto que no son los territorios los que tal cosa desean ni, por necesidad, son todos sus habitantes los que están por la cuestión. Lo normal es que un grupo se arrogue la representación del todo y, en nombre de ese todo, pida separarse del territorio en el que estaba inscrito y bajo cuyo gobierno se encontraba. 
En España no se puede decir que "vascos y catalanes quieren separarse de España" sino que determinados grupos políticos, atribuyéndose la representación "natural" (como si en nuestras sociedades hubiese mucho de natural) de un "pueblo" o "nación" proponen como programa el separarse del gobierno de Madrid aunque callen sobre si quieren seguir dependiendo del gobierno de Bruselas.
Esos grupos políticos pueden recurrir a las armas, como los Tigres Tamiles en Sri Lanka, o pueden reducir sus medios a los estrictamente políticos como puede ser un referéndum de autodeterminación como en el caso del Parti Québecois en Canadá. Y todos disponen de la historia (convenientemente sometida a toilette historique) para legitimar sus pretensiones.
En mi antiguo blog hubo un "camba" (de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, no de la Santa Cruz de la Sierra de Badajoz, cerca de donde vivo ahora) que se molestó porque hubiese comparado las pretensiones de la Nación Camba con las del Partido Nacionalista Vasco. Algo he leído sobre la "Media Luna", ciertamente más que mi interlocutor sobre el País Vasco, y creo que sé ver las semejanzas y las diferencias. Una de las semejanzas,  y el comentario del "camba" lo remachaba, es que los secesionistas no siempre se atreven a declararse tales y, por lo general, procuran presentarse como algo homogéneo, sin reconocer las divisiones sociales y heterogeneidades culturales que los componen: pueblos originarios en Santa Cruz o araneses en Cataluña.
Ahora entra un nuevo miembro al club de los secesionistas sin fronteras: Texas. Pero, de nuevo, seamos exactos: no es Texas ni son todos los texanos. Es el gobernador de Texas el que recurre a la historia de la independencia estadounidense frente a Inglaterra, al Tea Party ("no taxation without representation") y a cosas parecidas para amenazar con la secesión de Texas respecto a la Unión y lo hace por motivos mucho más claros y explícitos que otros secesionistas. Se agradece la claridad. Y se verá hasta dónde llega el intento. Personalmente, creo que no muy lejos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario