jueves, 30 de abril de 2009

Respuestas a la crisis

Hace su diagnóstico de la crisis (porque además de gripe, hay crisis). Parte de los fracasos de los pretendidos remedios a la sobreacumulación (neoliberalismo, globalización, financiarización) y ve cómo entra el desencadenante o precipitante de las suprime y colapso siguiente de la economía real.
El artículo termina diciendo:
Aquí la lucha es, por un lado, contra los esquemas capitalistas tecnocráticos de reestabilización capitalista de la socialdemocracia global y, por el otro, contra los esquemas con base de masas de la reestabilización capitalista del populismo nacionalista y fundamentalista. Las ideas no bastan, y lo que será decisivo es el modo de traducir nuestras ideas y nuestros valores y nuestra visión a una estrategia y a unas tácticas con vocación ganadora que puedan triunfar democráticamente. Tenemos que salir del economicismo al que quedó reducida la izquierda global en la era neoliberal: la política tiene que volver a tomar el mando.
Varios puntos a reseñar. Primero, su desconfianza ante lo que llama la socialdemocracia global. Segundo, su rechazo a la "reestabilización capitalista del populismo nacionalista y fundamentalista". Ha hablado de Sarkozy, pero se podrían poner otros nombres más problemáticos de populistas nacionalistas (tal vez no fundamentalistas) que ni siquiera consiguen lo que la socialdemocracia global pretende. Y, tercero, que, para la izquierda que él defiende (está hablando ante el Partido de la Izquierda alemán), las "ideas no bastan" (y eso que todavía no se tienen, más allá de las retóricas). Una vez más, las tres ideologías que ha producido el sistema contemporáneo: resistirse al cambio, gestionar el cambio y acelerar el cambio. Pero el cambio es innegable.
(Al margen: he pasado un corrector ortográfico y me he quedado asombrado de la cantidad de palabras que el corrector no reconoce: fundamentalismo, globalización, desencadenante, socialdemocracia, neoliberal, populismo, tecnocrático o economicismo. Comprendo que no le guste reestabilización o sobreacumulación, e incluso que su purismo lingüístico le lleve a preferir mundialización -que tampoco la acepta- antes que globalización, pero que rechace fundamentalismo... Encima, las nuevas realidades van a traer consigo que aparezcan nuevas palabras, así que no podré fiarme de un corrector tan, con perdón, tecnocrático)

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