martes, 14 de abril de 2009

Piratas otra vez

Esta vez ha tenido algo más de importancia ya que parece que es la primera vez que un barco enteramente estadounidense es apresado por los piratas en la costa africana. Encima, un barco propiedad de una de las empresas privadas a las que contrata el Departamento (ministerio) de Defensa estadounidense. Y, a mayor abundamiento para convertirlo en noticia, con elementos dramáticos en el rescate por parte de fuerzas estadounidenses, valentía del capitán alabada por Obama (quien, por cierto, es presentado como victorioso) y todo aquello capaz de hacernos olvidar que otros barcos, francés uno, italiano otro, también habían estado en circunstancias parecidas y al mismo tiempo prácticamente.
Nada nuevo por lo que respecta al tratamiento de la noticia.
Y nada nuevo también por la falta de contexto en que se sitúa la misma. A lo más que se llega (y las autoridades locales colaboran en ello) es a decir que hay un problema de pobreza, desigualdad y, por tanto, de inestabilidad política que se convierten en el caldo de cultivo de este negocio.
Porque se trata de un negocio en el que se invierte dinero para generar beneficio, en este caso mediante la petición de rescate que, por lo general, se paga y los piratas se embolsan.
Lo que ya no suele estar tan claro es qué hacen los barcos apresados por los piratas. Porque algunos dicen que, sin negar el elemento capitalista -inversión para maximizar el capital- por parte de los piratas, hay que preguntarse qué hacen los barcos pirateados. Y resulta que hay un problema de pesca ilegal por parte de los "civilizados" que se aprovechan de la debilidad de los gobiernos "salvajes" y llevan a que los locales se organicen para defender sus pecios. Y resulta que hay un problema de tráfico de armas por parte de empresas contratadas por entidades públicas para que hagan contrabando o son directamente contrabandistas que dan instrumentos para que los "salvajes" se maten entre sí mientras mejoran las cuentas de resultados de las empresas armamentísticas. No es todo el problema, se insiste, ya que el elemento de piratería clásica también está presente. Pero que habría que introducir e investigar si se quiere entender qué está pasando en la zona.
E insisto en que pretender solucionar este asunto sólo con medios militares (enviar más barcos) no es la mejor manera de solucionarlo, a no ser que lo que se quiera sea entretener a los militares dotándoles de una legitimación que algunos dudan que tengan.
De momento, el gobierno de los Estados Unidos está viendo si ataca (militarmente, quiero decir mediante ejército propio) las bases somalíes de los piratas. Cualquier cosa con tal de defender nuestro "way of life", que ése sí que es sagrado y para defenderlo todo vale. Incluso creerse que disparando se va a poder defender.

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