lunes, 6 de abril de 2009

Corea nuclear

Prefiero fiarme del Bulletin of the Atomic Scientists  o de Foreign Policy In Focus reconociendo que el lanzamiento no significa tanto como se quiere hacer creer: ni significa que Corea del Norte tenga capacidad de lanzar un misil nuclear intercontinental ni quiere decir que Corea del Norte tenga ya la tecnología para hacerlo, cosa para la que todavía le queda un largo recorrido si es que, realmente, quiere llegar a poder amenazar a la Alaska de Sarah Pallin y no mucho más allá (eso sí, al Japón sí; y, claro, a Corea del Sur también, pero largo me lo fiáis: todavía queda un largo trecho, según estos autores). Sin embargo, ahí están las reacciones de los "grandes", ONU incluida.
Pero el caso es que la locura de Corea del Norte, con sus hambrunas, su crisis profunda de abastecimiento y su inmovilismo general, ha llevado a lanzar un costoso, caro e inútil misil para, aceptémoslo, poner en órbita un no menos inútil satélite que otros ven como lo que, según el Bulletin, no es: una amenaza nuclear. Pero aceptemos que se trata de una amenaza nuclear y no de un dispendio para llamar la atención y pedir ayuda para su desastre económico local.


Lo primero que viene a la mente es que ya Irán no es una amenaza nuclear. No sé cómo, pero ha dejado de serlo y eso que su proyecto es muy semejante al brasileño y, de nuevo como Corea del Norte, llevaría al arma nuclear dentro de un tiempo, pero no ahora. Irán, al fin y al cabo, amenazaría a otra potencia nuclear, Israel, mientras que Corea del Norte no parece que amenace a la China, potencia nuclear, ni a Rusia, potencia igualmente nuclear, y eso dentro de un tiempo relativamente largo: podría acabar amenazando, como he dicho, a Alaska, pero no al resto de Estados USA.
Por cierto, curioso que  aunque se sienta amenazado por Corea del Norte, el Japón se preste a intervenir en las nuevas relaciones de los Estados Unidos con Irán.
Lo segundo es que la amenaza nuclear, para toda la especie, es algo real. El aparente (¿retórico?)  acuerdo entre Medvédev y Obama para intentar comenzar a dar los primeros pasos para procurar hacer lo posible para que, de alguna manera, los respectivos arsenales nucleares no se reduzcan pero, por lo menos, que no aumenten demasiado o, por lo menos, que no aumenten mucho, son una buena noticia. Por lo menos, ya no estamos en la era Bush II, abandonando los tratados de no-proliferación. Algo es algo. Pero el riesgo es real. Y no es mi catastrofismo. Es lo que decían políticos estadounidenses por un lado e ingleses por otro hace cosa de un año. Y ninguno de ellos es sospechoso de connivencia con el "enemigo", en el caso de que realmente exista y no sea una pura invención para mantener tensiones siempre tranquilizadoras a pesar de su carácter intranquilizador.
Los estadounidenses eran George P. Shultz, William J. Perry, Henry A. Kissinger y Sam Nunn y lo publicaban en el Wall Street Journal el 15 de enero de 2008. No tengo el link, pero tengo cita literal de uno de sus párrafos:
The accelerating spread of nuclear weapons, nuclear know-how and nuclear material has brought us to a nuclear tipping point. We face a very real possibility that the deadliest weapons ever invented could fall into dangerous hands.
El problema para ellos era que cayese en manos peligrosas, como si los Estados Unidos, la única potencia que las ha utilizado innecesariamente contra poblaciones civiles indefensas, no fuese suficientemente peligroso. 
Los ingleses, a los pocos días, no les iban a la zaga. Se trataba de Douglas Hurd, Malcolm Rifkind, David Owen y George Robertson que lo publicaban en el Times a 30 de junio del mismo año y allí decían que:
During the Cold War nuclear weapons had the perverse effect of making the world a relatively stable place. That is no longer the case. Instead, the world is at the brink of a new and dangerous phase - one that combines widespread proliferation with extremism and geopolitical tension.
La cosa, dicen, se pone marinera después de que, paradójicamente, las armas nucleares hubiesen hecho del mundo un lugar seguro durante la Guerra Fría (¿de dónde se lo habrán sacado? ¿No hubo crisis de los misiles entre Kennedy y Jruschov?). Y se pone marinera porque hay proliferación (supongo que quieren decir que los que ya tenían tienen más y algunos que no tenían ahora tienen) y hay tensiones geopolíticas... que es exactamente lo que en su momento sucedió con Irán y ahora sucede con Corea del Norte.
Una vez más, "los de arriba" se reservan el derecho de hacer las reglas del juego, obviamente a su favor, y no dejan que "los de abajo" jueguen al mismo juego si no es para perder. La estupidez de Corea del Norte no es fácilmente justificable, viendo como se ve el "éxito" de su gobierno para satisfacer las necesidades básicas de sus súbiditos y pensando que el dineral del lanzamiento habría tenido mejores objetivos. Pero tampoco es justificable que las potencias nucleares que no se desarman, que, como los Estados Unidos vean aumentar sus ciudadanos que necesitan "food stamps", sus pobres y sus sin-techo, pidan a los demás que no se armen. Es como decir que desean ardientemente (y nunca mejor dicho) seguir teniendo el instrumento definitivo para mantener a los demás debajo de su bota, que es a lo que llaman "paz mundial".
De momento, esta es la situación según el SIPRI (Instituto de Investigación para la Paz de Estocolmo, quiero decir que está en Estocolmo, no que se trata de "la paz de Estocolmo").



¿Se pueden reducir las armas nucleares? Como diría Obama, una vez más, pero esta vez a propósito de la reducción (no desaparición) de las armas nucleares, "yes, we can". Así que el que más pecado tiene, que arroje la primera piedra, pero que se vea, y, si no, que calle para siempre.
El hecho es que el discurso de Praga es prometedor: después de reconocer el papel que Checoslovaquia tuvo en el fin de la Guerra Fría, afirma que los miles de armas nucleares son un legado de aquella Guerra y que ya ha dado pasos, en Londres y con Medvedev, para ir reduciéndolas aunque el riesgo hoy viene de "otros" que puedan tener acceso a las mismas. La cosa no irá rápida, pero se compromete a seguir dando pasos, firmando los acuerdos, poniendo en práctica los ya firmados y animando (empujando) a otros a entrar en la vía del desarme. Y una cuestión final:
For if we believe that the spread of nuclear weapons is inevitable, then we are admitting to ourselves that the use of nuclear weapons is inevitable.
Si creemos que la difusion de armas nucleares es inevitable, estamos admitiendo entonces para nosotros mismos que el uso de las armas nucleares es inevitable. Pues venga. Que se vea. Para estropearlo, Obama añadió que el objetivo anti-nuclear no cree que se alcance mientras él esté vivo. No es muy optimista él tampoco.

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