domingo, 26 de abril de 2009

A/H1N1

En la guerra entre los virus y los humanos ya se sabe quién será a la larga el vencedor: los virus. Con su capacidad de adaptación y mutación y con su oportunismo ante cada error de los humanos, tienen todas las de ganar ante esta especie tan tonta que se creen los "reyes de la creación".
En octubre de 2005 la Organización Mundial de la Salud recordaba la “gripe española” de 1918, la “gripe asiática” de 1957 y la “gripe de Hong Kong” de 1968. La primera causó entre 40 y 50 millones de muertes. La segunda, dos millones y la del 68 un millón. Si la peste aviaria mutaba en pandemia y comenzaba a transmitirse de humano a humano, la OMS hacía una estimación conservadora de entre 2 y 7 millones de muertes en el mundo debido a tal pandemia. Por su parte, el Banco Mundial estimaba que una pandemia de ese tipo entre humanos le costaría a la economía mundial aproximadamente un 3,1 por ciento del producto interno bruto mundial, es decir, entre 1,25 y 2 billones de dólares USA en un PIB mundial de 40 billones.
Aquella alerta hizo que varios gobiernos (Estados Unidos, Inglaterra y, si no me equivoco, España) compraran cantidades masivas de un antigripal perfectamente inútil para afrontar la pandemia (no puede haber vacuna para un virus que todavía no existe) pero que coincidía con la casualidad de que un miembro del consejo de administración de la empresa que tenía la patente resultaba que había sido Donald Rumsfeld, entonces miembro del gobierno Bush, con lo que las compras masivas hicieron subir las acciones de Gilead (lo comercializa Roche) convirtiendo a Rumsfeld en el miembro más rico de un gobierno que ya tenía bastantes ricos entre sus componentes.
La amenaza se olvidó aunque el enriquecimiento no, y ahora se presenta una nueva amenaza, esta vez porcina, no aviar, pero que ya parece que se trasmite de humano a humano, virus resistente a algunos antivirales aunque no a todos. La OMS ha vuelto a dar su alarma porque esta vez la cosa es algo más rara: no es cosa del sureste asiático y Medio Oriente, sino de México (Distrito Federal, San Luis de Potosí y Mexicali-frontera con los Estados Unidos-), Estados Unidos (Texas, California, Kansas) y ¿Canadá?, afectando no tanto a jóvenes y viejos (que es lo habitual con las gripes) sino a los adultos que gozaban de buena salud. Es "como" una influenza, pero no acaba de estar claro.
Las diferencias con la peste aviaria y su riesgo de pandemia es que ahora la difusión es más rápida y no es sólo cuestión de personas que viven en condiciones deplorables de miseria y abandono, rodeadas de excrementos de las gallinas, sino de urbanitas.
Y ahora vienen las preguntas: si esto sigue, ¿cuántas muertes son previsibles? ¿cómo afectará al PIB mundial que ya estaba en retroceso, a diferencia de 2005? ¿quién se aprovechará de la alarma para hacer caja? Conteste a la última pregunta. Y dese cuenta de que, como parece que esta vez los Estados Unidos van a estar más afectados, vamos a tener más noticias en los telediarios sobre el asunto que con la peste aviaria aunque las imágenes sean de México: al ser de los Estados Unidos, es noticia mundial. Eso sí: sin contestar a mis preguntas (excepto aquí, que dicen que lo que valía para la peste aviaria también vale para la porcina, para un roto y un descosido, sospecho, pero es que se trata de un antiviral, no de una vacuna; la OMS lo explica en castellano aquí).
De momento, si sigue las pautas temidas para la pandemia de origen aviar, es exactamente lo que le faltaba a esta maltrecha economía mundial.
(Añadido el 27: Las acciones de Roche y de Glaxo, han subido. Ya sabemos quiénes están haciendo caja. Pero también sabemos que, al mismo tiempo, las Bolsas, en general, han caído por el temor al impacto económico que pueda tener el asunto)

No hay comentarios:

Publicar un comentario