miércoles, 25 de marzo de 2009

"Etnia" y clase

No me gusta la palabra "etnia". La encuentro sospechosa de ocultar jerarquías entre los que no somos de ninguna etnia ("occidentales" blancos) y los que sí lo son (africanos, asiáticos, americanos). Suena a una justificación más del colonialismo: el derecho de "los de arriba" para colonizar a las "salvajes etnias" de "los de abajo". No he visto nada sobre la etnia española, francesa, italiana, inglesa o incluso galesa o escocesa (y no digamos catalana, aunque con el caso vasco tenga mis dudas). Pero la pongo en el título para referirme a los grupos definidos por rasgos culturales (sean la lengua, la religión, las costumbres, la "historia" -normalmente manipulada- o incluso la "raza" -construcción social todavía más problemática que la "etnia"-).
En esta época que parece estar finalizando, se ha asistido a una exaltación de los "grupos étnicos" junto a los "movimientos nacionalistas". La gran diferencia entre unos y otros es que los primeros, si han llegado a suponer algún movimiento social, no han tendido a reivindicar territorios propios sobre los que ejercer la autonomía o que se pudieran secesionar de un territorio mayor (normalmente habitado por una "no-etnia").  Son cosas que pasan, guste o no guste.
Lo que me ha resultado curioso es que estas exaltaciones (como las "guerras culturales" -"cultural wars"- en los Estados Unidos) se hicieran sin tener en cuenta las diferencias de clases o  incluso pareciendo que se hacían precisamente para ocultarlas. Al defender a un "pueblo" ("etnos" en griego, si no recuerdo mal), se olvidaba que no era homogéneo y hasta se presentaba como si lo fuese, como una "unidad de destino en lo universal", con perdón. 
En Bolivia, recientemente un grupo de aymaras ha asaltado la casa de otro aymara (Víctor Hugo Cárdenas, que fuera vicepresidente con el Goni Sánchez de Lozada). El asunto mereció el pasado 22 un buen artículo de Xavier Albó, antropólogo y jesuita, en La Razón (Bolivia), preguntándose qué hubiera dicho el también jesuita Lucho Espinal (ese día se conmemoraba el aniversario de su asesinato) al presidente Evo Morales y al dicho Víctor Hugo, ambos autoclasificados como aymaras. En el mismo medio, hubo a los dos días un análisis del sociólogo Félix Patxi sobre lo que significaba el hecho en términos locales.
Se puede defender a un "pueblo" saltándose sus clases sociales y se puede defender a una clase social (sean "los de arriba" o "los de abajo", incluso a "los de en medio", por seguir la clasificación de Orwell en Mil novecientos ochenta y cuatro) saltándose su pertenencia "identitaria". Preferiría que se hiciesen las dos cosas a la vez, y así se reduciría el peligro de mixtificación y manipulación interesada, sobre todo la de hablar de "etnia" para el propio ascenso en la estructura de clases. La clase política es muy dada a ello. Allí y aquí.

2 comentarios:

  1. deberian de publicar mas acerca del mundo, por que las personas, queremos aprender sobre lo que nos rodea

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  2. es interesante, pues en lo particular, importante saber muchas cosas

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