domingo, 22 de marzo de 2009

Deuda externa ¿deuda eterna?

Un editorial de Le Monde sobre las lecciones que hay que sacar de la actual crisis financiera (no fiarse de las agencias de calificación de riesgos y, sobre todo, saber que, pase lo que pase, los poderes públicos acudirán a salvar a los bancos en dificultades) unida a un artículo  de Damien Millet y Eric Toussaint publicado en el mismo lugar me han hecho ver lo equivocado que yo estaba cuando pensaba que la deuda externa no se podía cancelar así como así porque pondría en peligro la estabilidad financiera mundial y, al final, pagarían los de siempre: "los de abajo". Ni hablar. Lo que sucede es que el interés de los gobiernos en resolver los problemas de los bancos es mucho mayor que el interés en resolver los problemas de los parias de la Tierra, les damnés de la Terre. Así de simple.

(Importado de mi antiguo blog debido a los repetidos ataques de spam. Lo publiqué el 20 de marzo del año pasado)

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