miércoles, 11 de febrero de 2009

No tienen ni idea

No deja de producir ternura la seriedad con la que los políticos defienden sus políticas contra la crisis mientras sus oponentes las desdeñan ya que pretenden tenerlas mejores. No me refiero sólo al caso español, dramatizado ayer en la maratoniana sesión parlamentaria en la que unos dijeron que sí y otros dijeron que no. Si la cosa estuviese tan clara, no habría la tremenda heterogeneidad de propuestas sin necesidad de salirse de la actual Unión Europea. Lo que unos consideran una solución, otros los consideran un problema y aquí hay razones para pensar que se trata de un análisis concreto de una situación concreta.
Cuando son partidos dentro de un único país, pongamos PSOE y PP en España o Republicanos y Demócratas en los Estados Unidos, las peleas por quién tiene la solución al problema pueden ser leídas como un truco politiquero e irresponsable más: espero que fracases y verás cómo te sustituyo. De hecho, Obama ya ha dicho que si esto no funciona, no habrá reelección. Que es lo que pienso de Zapatero. Y piensan los republicanos y el Partido Popular (de ahí que pelear por ser el líder sea ahora sugestivo para el individuo aunque pueda ser suicida para el partido). 
Pero cuando uno ve que la política de un país no coincide con el país de al lado, la razón puede ser otra: una, que la política del país A mejore, por ejemplo, su comercio con el país B, que no está nada interesado en aumentar las importaciones y sí la producción y las propias exportaciones. No creo que sea el caso. La otra razón es la de partida: que nadie sabe qué hacer realmente ante la que está cayendo. Las recetas que los sabios dan no coinciden entre sí y es imposible demostrar cuál de ellas es la más apta, vista su unidimensionalidad frente a un problema multidimensional. Desgraciadamente, la economía real no coincide con las simplificaciones de las ciencias económicas. 

1 comentario:

  1. Y sobre todo, y en relación con el artículo de Roach que linkabas más abajo, en España además no tenemos ni idea de la magnitud y tipos de burbujas (solo se habla de la inmobiliaria y la financiera9. Lo cual hace todavía, a mi entender, más difícil determinar los problemas y por tanto las soluciones.

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