martes, 17 de febrero de 2009

Café para la señora

Bueno, pues ahora resulta que el café reduce el riesgo de infarto para las mujeres que no tenían otro factor de riesgo. Lo cual no significa que tomar café les garantice la inmortalidad, que es lo que el lector creyente y crédulo tiende a creer: que la inmortalidad está al alcance de su mano si hace una larga lista de recomendaciones derivadas de investigaciones inconexas entre sí.
Ahora falta saber si la jubilación del marido (largamente deseada por el mismo) reduce el riesgo de algo en la esposa o si lo aumenta en el maromo. Pero los datos que he visto no me convencen porque no hablan del tipo de profesión que se tenía con anterioridad, el grado de utilización del trabajo como droga para olvidarse de otros problemas y la presencia o ausencia de cosas más interesantes que hacer o, por lo menos, menos enmerdantes.

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