domingo, 7 de diciembre de 2008

Violencia privatizada

Se llama "outsourcing" y lo hacen las grandes empresas: subcontratan para abaratar costes y para evitar responsabilidades. En el caso español, sucede con las proveedoras de gas, por ejemplo: contratas el servicio con una empresa, pero la instalación y hasta la lectura del contador la hacen otras. Y si les compras una cocina, te la venden... de otro, que es con quien tienes que hablar si tienes algún problema, no con quien te lo ha vendido. 
En el caso de los Estados Unidos, lo está haciendo el gobierno con mucha dedicación. Que subcontrataba la violencia legítima, ya se sabía desde que en Abu Ghraib se vio que los torturadores eran soldados de la guardia nacional (públicos) y subcontratados de las empresas de "contractors" (privados). De hecho, uno de los problemas que ya está teniendo Obama a la hora del síndrome de "donde dije digo, digo Diego" con respecto a Iraq, a saber, que no se pueden ir de allí, diga lo que diga el gobierno de Iraq y dijese lo que dijese Obama en la campaña electoral, se resuelve con los "contractors": se pueden ir los públicos (que no se irán) y se quedan los privados.
Ahora me entero de que el espionaje también se está subcontratando. Tiene sus ventajas. Los salarios de los funcionarios pueden ser más elevados si se cuenta la antigüedad, pero ahí no reside la cuestión. La cuestión estriba en que los "contractors" puede hacer algunas barbaridades que los funcionarios también hacen pero pueden ser objeto de leyes que no se van a aplicar a los "contractors". Como se vió con Blackwater, el gobierno puede desresponsabilizarse de los males que puedan haber hecho sus subcontratados y que no son de menor cuantía. En "Espías de alquiler" se describe con cierto detalle (lo que da de sí un tema opaco entre los opacos) y lo que se ve haría removerse en su tumba desde Maquiavelo a Clausewitz: si, como decían estos, no te puedes fiar de un ejército mercenario, ni te digo lo que te podrás fiar de espías mercenarios. Si el agente doble o triple ha sido una constante en la historia del espionaje, en la actualidad se dan las condiciones para que aumente su contingente. Si a esto se une la presión de los gobiernos para que los espías encuentren lo que el gobierno quiere que encuentren, la tenemos clara si tuviésemos que fiarnos de estos espías privados. Y no te digo si a lo que se les dedica es a "undercover actions", matar a políticos, generar descontento, movilizar multitudes, arreglar elecciones o proporcionar información al gusto del patrón. 
Mucho cambian las cosas. Si el Estado era quien tenía "el monopolio de la violencia legítima" y suponiendo que sea legítima (que es mucho suponer si lo que hace es estar al servicio de los de arriba), ahora ha renunciado al monopolio y lo ha sometido a las leyes del mercado: coste, beneficio. Para que se diga que el neoliberalismo había desaparecido.

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