viernes, 21 de noviembre de 2008

Piratas y corsarios

Uno puede tener un sesgo hacia "los de abajo" y pensar, en el caso de los piratas del Golfo de Adén y alrededores, que no se trata de tales sino de gente que defiende su pesca frente a los esquilmadores extranjeros. Algo hay de verdad. Los países centrales (en particular el Japón y España) recorren los mares sobre-pescando y agotando los caladeros. Dicen estar en su derecho porque, a partir de no-sé-cuántos kilómetros (distancia decidida por ellos, no por los pobres), el mar es suyo, es decir, de sus potentes barcos que pueden llegar hasta allí mientras que los pobres tienen que contentarse con los peces que se despisten y se acerquen a la costa al alcance de las artes artesanales de los menos pudientes y poderosos. Así que hay que enviar la Armada Invencible para proteger no el medio ambiente ni los derechos legítimos (aunque no sean legales) de "los de abajo" sino "nuestros" intereses, es decir, los intereses de los "nuestros" aunque acaben con la pesca en el mundo. 
Esa es una versión. La otra es que los piratas han encontrado un interesante medio de conseguir dinero y es el secuestro. Si lo que secuestran es un petrolero y cosas parecidas, el elemento romántico de piratas defendiendo a los pobres queda, por lo menos, bastante reducido si, como sucede ahora, se contentan con pedir 25 millones de dólares de rescate por el Sirius Star
Y reducido a un acto más de piratería como el que han ejercido los altos ejecutivos de las empresas financieras y aseguradoras estadounidenses. La diferencia es que a estos piratas no sólo no van a ver cómo se envían barcos para detenerlos sino que se les envían dineros para que puedan seguir "con diez cañones por banda, viento en popa, a toda vela". Eso es lo que se llama desigualdad.
Y ahora vendrán los expertos en derecho internacional (público) y me explicarán que estas cosas se refieren al derecho del mar. Vale. Pero permítaseme la metáfora y distingamos entre pirata y corsario. Digamos que los que secuestran barcos para su lucro son piratas según predica la inefable Wikipedia:
La piratería es una práctica, probablemente tan antigua como la navegación misma, que consiste en que una embarcación privada o una estatal amotinada ataca a otra en aguas internacionales o en lugares no sometidos a la jurisdicción de ningún Estado, con el propósito de robar su carga, exigir rescate por los pasajeros, convertirlos en esclavos y muchas veces apoderarse de la nave misma. Su definición según el Derecho Internacional puede encontrarse en el artículo 101 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar
Y que corsario es otra cosa... ¡según el color del cristal con que se mira! Drake era pirata para los españoles y corsario para los ingleses, ya que
los corsarios, un marino particular contratado que servía en naves privadas con patente de corso para atacar naves de un país enemigo. [...] Sin embargo, el disponer de una patente de corso sí ofrecía ciertas garantías de ser tratado como soldado de otro ejército y no como un simple ladrón y asesino; al mismo tiempo acarreaba ciertas obligaciones.
Los ejecutivos de las financieras a las que han hecho quebrar llevándose los resultados de unos magníficos contratos blindados (mientras defendían el despido libre para los demás y que justo el día en que quebraban se iban a jugar al golf en un lujoso "entourage"), no son, técnicamente, ni piratas ni corsarios. Pero, metafóricamente, podemos dejar lo de piratas para los que secuestran petroleros (y ya no sólo pesqueros, perdiendo así el halo romántico) y lo de corsarios para los que secuestran mis ahorros, aunque mantengan el halo romántico de creadores de riqueza y tiburones de Wall Street. Al fin y al cabo, hay películas sobre unos y otros y éstas se parecen más de lo que uno está dispuesto a reconocer. Entre "Wall Street", la película del 87 que ahora sería políticamente incorrecta, y los "Piratas del Caribe" percibo algunas intrigantes analogías. Políticamente incorrectas, por supuesto. En todo caso, no mucho en común con "Moby Dick", mi querido Ishmael.

1 comentario:

  1. quiero la historia no lo que pienses,"filosofo". estoy siendo zarcastico

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