domingo, 26 de octubre de 2008

Suicidio

Sucede que el suicidio (el problema filosófico más importante, según venía a decir Albert Camus) es a los sociólogos -y yo lo soy de formación- lo que la Meca a los musulmanes: un lugar al que hay que peregrinar por lo menos una vez en la vida. La culpa la tiene un tal Durkheim que, el siglo pasado, dedicó un libro al asunto que, obviamente, no hay que tomar al pie de la letra como si fuese una lectura fundamentalista de la Biblia y más sabiendo que sus datos eran demasiado localistas como para sacar una teoría general sobre el comportamiento humano. Sin ir más lejos, en sus tiempos los datos del sureste asiático, contradictorios con los que él utilizaba, tenían necesariamente que demoler su teoría sobre el suicidio que se produce cuando caen los valores compartidos en una sociedad, situación que él llamó "anomía", ausencia de normas compartidas.
Arrimando el ascua a mi sardina de prejuicios, me ha interesado saber que en los Estados Unidos la tasa de suicidios está aumentado desde 1999 y lo sigue haciendo y, además, en una franja de edad (entre 40 y 64 años) que no se consideraba particularmente vulnerable. 
Si la teoría de Durkheim fuese cierta (y lo era para explicar sus datos y sólo sus datos, pero no el comportamiento humano), tendría que disminuir de inmediato ya que, en épocas de crisis, aumenta la solidaridad social (decrece la anomía) y, en consecuencia, disminuyen los suicidios.
Pero eso es prescindir de algunas componentes importantes del fenómeno: la dieta, la serotonina, la desesperación ante lo inexorable (y el suicidio "altruista" y el "egoista" del susodicho). De hecho, en los Estados Unidos ha comenzado el "body counting", el recuento de los muertos producido por la crisis iniciada en 2007: suicidios poco anómicos sino, sencillamente, desesperados. Y, en buena metodología, es preferible una explicación sencilla (mientras no sea simplista) que caer en el vicio francés de "la complexité de la complexité". La desesperación explica mejor las tasas diferenciadas de suicidios de agricultores pobres en Maharashtra, la India. Bueno, sí, la cosa es más compleja que eso de la "anomía".

5 comentarios:

  1. Yo creo q sí, q es mucho más compleja. Dicen q en los países nórdicos, hay una tasa de suicidios muy elevada. No conozco los datos, sólo sé q "lo dicen por ahí".
    Mucho arrimar el ascua a tu sardina me parece, aunq pudiéramos compartir la sardina!

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  2. Pues esta vez me has pillado, Marinela, porque no sé a qué sardina estaba arrimando el ascua. Lo suelo hacer, no lo niego. Pero esta vez no me he dado cuenta, así que dímelo, porfa.
    Si de lo que se trata es de tasa de suicidios (no de su aumento) y se intenta hacer grupos, lo primero que hay que ver es que casi siempre los varones la tienen más alta que las mujeres, excepto en la China. Y, centrándonos en los varones, las tasas más altas son las de los antiguos países comunistas, Rusia, Bielorusia, Lituania, Letonia, Hungría con la excepción de Chequia, Georgia (¿encaja con la teoría de la crisis?) o Kisguistán. Los países nórdicos forman un grupo intermedio alto, con Finlandia a la cabeza seguida de Dinamarca, Noruega y Suecia. Podrían aceptarse como ejemplos de la "anomía". Después vienen los intermedios bajos donde están los Estados Unidos por encima de España pero por debajo de Cuba con la que siempre se compara en estos casos.
    Como la recogida de datos cambia de país a país, las comparaciones son problemáticas. Por eso es más interesante el cambio dentro de un país y con sus datos oficiales que no la comparación entre Sri Lanka (muy alta tasa,por cierto) y la India o la China.
    Un factor más del que me habló un amigo forense: la imitación (decía que los casos venían a oleadas, pero no explicaba los primeros, claro).
    Sigue habiendo razones para no tomarse demasiado en serio a Drukheim, pero me has dejado mosca con lo de mi sardina. No porque no lo haga, sino porque no me he dado cuenta.

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  3. Borrico que es uno. Maestro Ciruela, que no sabía leer y puso escuela. Lo del ascua a mi sardina resulta que lo digo yo mismo en mi post. Tendría que haberlo acompañado con un ;-) pero, en fin, no me acordaba de haberlo puesto. ¿Soy un antiamericano? Ciertamente, no. Admiro muchas cosas de ese país. ¿Las tasas de suicidio crecientes en dicho país fundamentan el antiamericanismo? Creo que no. Pero que su actual gobierno lo ha hecho rematadamente mal es algo que piensan y dicen muchos estadounidenses pro-americanos. Y que una parte (sólo una parte) del problema actual se debe al desgobierno de los EE.UU., me parece que también está claro.
    Lo que me interesaba con esos datos (más allá de mis prejuicios) era hacer ver que no encajaban con la teoría de Durkheim: la tasa debería estar reduciéndose ya que hay crisis. Y, sin embargo, crece.
    Los datos de la OMS sobre tasas por países hacen muy difícil mantener la historia de la "anomía" con rango universal.

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  4. Pues igual interpreté mal lo de la sardina esa, cuando la vi justo al ladito de las cifras sobre el crecimiento de suicidios en los USA.
    Pero lo de q por aumentar la solidaridad social decrezca el número de suicidios, no acabo de verlo.
    Habrá q preguntarles a las ballenas.
    Al parecer, ellas también se suicidan...

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  5. Yo tampoco lo veo claro lo de la solidaridad o la "anomía". Pero es dogma de fe para los sociólogos fundamentalistas que, haberlos háylos. Y lo de las ballenas es muy curioso, pero si me equivoco con lo que sé, no te digo lo que me tengo que equivocar con lo que no tengo ni idea.
    De todas formas, marcar distancias con respecto a Bush es ya una banalidad: lo hace hasta McCain.

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