viernes, 31 de octubre de 2008

Los culpables de la crisis

Están locos estos estadounidenses. Estos son los resultados de una encuesta publicada hace poco por Harris Interactive. Se preguntaba a quién había que echarle en cara la crisis económica y financiera actual. Las respuestas están ordenadas por las respuestas que recibieron el mayor porcentaje de "Mucho".

WHO IS TO BLAME FOR ECONOMIC AND FINANCIAL CRISIS

"How much do you think each of the following are to blame for the country’s economic and financial crisis?"

Base: All adults

  

A lot

Some

Not too much

Not at all

Not at all sure

Banks and lending institutions that sold mortgages to people who could not afford them

%

76

15

2

2

5

Home buyers who took on mortgages they could not afford

%

58

25

7

3

6

Wall Street

%

57

28

6

2

8

Big Business

%

55

26

8

3

8

Congress

%

51

35

7

1

7

President Bush

%

48

28

12

5

7

The budget and trade deficit

%

47

33

8

3

8

The very rich

%

39

30

14

8

8

The Republicans

%

36

34

14

5

11

The Democrats

%

26

34

19

9

12

Other countries

%

17

38

24

10

12

President Clinton

%

16

26

21

26

11

Senator McCain

%

12

29

27

19

14

Senator Obama

%

11

22

27

26

14


Tenemos, en primer lugar, que habría que pedirles responsabilidades a los Bancos que prestaron sin preocuparse de si se podría pagar la hipoteca o no. Las famosas subprime. Bueno. Podemos aceptarlo. Después están los que contrajeron deudas que no podían pagar, es decir, que vivían por encima de sus posibilidades. También es aceptable. Wall Street, la tercera en recibir respuestas en el sentido que tienen mucho que ver, es, en cambio, algo más problemática: demasiado abstracta como para que el encuestado haya contestado a algo que se pueda sumar al tipo de al lado que ha contestado lo mismo. Pero podríamos aceptarlo en el sentido de que el mundo financiero simbolizado por la famosa calle Wall habría lanzado demasiados productos tan sofisticados que ni los que los lanzaban ni los que los compraban sabían exactamente de qué estaban hablando. Venga, aceptémoslo. 
El siguiente es "Big Business", las grandes empresas. Ya no está tan claro. Algunas sí, otras no. No parece que haya un análisis detallado del asunto y más parece un pim-pam-pum sobre el que descargar las agresividades que produce la frustración presente (el otro objeto de descarga es el racismo y los "hatred crimes", crímenes basados en el odio hacia una determinada minoría racial, sexual o religiosa).
El Congreso es el siguiente. Vaya usted a saber. No lo tengo tan claro. En todo caso, pondría antes al siguiente, al presidente Bush. No porque él haya sido causante de nada sino porque ha favorecido determinadas políticas económicas, comerciales y fiscales, junto a sus aventuras guerreras, que han fomentado las acciones de los primeros sospechosos en esta trama mostrados en la tabla.
Y, sin embargo, el déficit comercial y fiscal ha tenido que ver en la que está cayendo. El déficit fiscal tiene que ver con las políticas del gobierno (aumentar los gastos por un lado -no sólo los militares, pero también- y, por otro, reducir los impuestos de los ricos sólo puede tener un efecto: quiebra fiscal del Estado). Y el déficit comercial con las prácticas de las grandes empresas: comercio intra-empresa multinacional como núcleo duro del comercio internacional. Las multinacionales pueden, al comprarse en su interior entre filiales situadas en distintos países, practicar la más estricta Planificación Central, ciertamente más planificación y más central que la chapucería comunista. 
Los muy ricos. Volvemos al pim-pam-pum, pero también a lo que allí llaman "business politics": al papel que los grandes negociantes juegan en la política sea como donantes sea como grupo de presión. El poder que tienen explica por qué las condiciones para acogerse al salvataje bancario en Alemania son tan draconianas y, en cambio, en los Estados Unidos hay como un Estado del Bienestar para Ricos.
Un 36 por ciento piensa que los republicanos han tenido mucho que ver en el asunto y un 26 por ciento que han sido los demócratas. Eso es darle demasiada importancia a la política.
Otros países, vaya usted a saber cuáles. Ahora toca "China bashing", echarle la culpa a la China. antes era al Japón  y antes a la URSS. Suena a balones fuera y su porcentaje ya es muy pequeño.
Y, ya que estamos, echémosle la culpa al ex-presidente Clinton (no están tan descaminados, pero es una exageración) y, ya asombro entre los asombros, entre un 12 y un 11 por ciento (¡que es una cifra enorme!) echan la culpa a McCain y a Obama. Efectivamente, están locos estos estadounidenses. Todos no. Pero algunos, no me dirán que no. Sin embargo, el dibujo que se extrae de las opciones que se dieron a los encuestados tiene su sentido, con independencia de lo que constestaron. Y eso es lo que me mosquea.

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