domingo, 14 de septiembre de 2008

Magnicidios posibles

Hemos dado cuenta de sendas paletillas de cabrito en la plaza Santa Ana, Madrid. Ambos compartimos la tranquilidad del momento mejorada por mi orujo y su pacharán. 
La conversación ha ido repasando variaciones sobre un mismo tema: su país. Debe de ser muy conocido allí porque en la Plaza Mayor algunos conciudadanos suyos le han reconocido y le han pedido hacerse una foto con él. No he podido evitar la risa.
En la tranquilidad del restaurante le he preguntado si va a volver a la política. Me dice que no. Que sólo volvería si pasase algo. ¿Algo? pregunto. Y de repente me doy cuenta de lo que quiere decir: que asesinen a su presidente. Mi pregunta entonces es: ¿A él también?. Y con la mayor naturalidad del mundo da por hecho que las vidas de los primeros mandatarios boliviano, ecuatoriano y venezolano (por orden alfabético en mi lista) corren peligro.  El Evo y Chávez ya tienen en común el pecado de haber expulsado a sendos embajadores. Correa va a tener que cometer el pecado, menos vistoso pero más grave, de cerrar la base estadounidense de Manta. Los tres forman parte del evidente "eje del mal" latinoamericano al que el añadido cubano es más vistoso que importante excepto por cuestiones locales (Miami). Y los tres, por lo que dice, podrían estar en peligro de muerte. 
No es novedad. Lo que me impresiona es la tranquilidad con que se comenta que el Sol sale por Oriente y se pone por Occidente. Son cosas habituales y nadie se extraña de ello. Allende cayó con la ayuda del Departamento de Estado. El papel de Henry Kissinger y su gente está más que demostrado y documentado, al igual que su papel en la Operación Cóndor, un politicidio brutal que sacudió la zona, limpiándola (tarea imposible) de izquierdistas contrarios el imperio yanqui y favorables a su entonces enemiga la URSS. Ahora ya no hay tal enemiga y los contrarios al imperio se organizan como pueden para sobrevivir, pero también con el precio de la inseguridad por sus vidas (la URSS era igualmente expedita: pienso en la sospechosa muerte del disidente Amalrik, sucedida en la España franquista).  
Por otro lado, los contrarios latinoamericanos (más Nicaragua, más Honduras, tal vez más Argentina si la presidenta mantiene su actual rumbo) procuran no quedar encerrados en su continente y es conocido el interés de las partes en ir estrechando lazos: Irán lo hace sistemáticamente, visitado recientemente por Evo, asistiendo a la toma de posesión de Correa y con políticas comunes con Chávez en la OPEP a propósito de la moneda en la que hay que comerciar y que, como era de suponer, no desearían que fuese el dólar. Rusia, que apoya a Irán en sus pretensiones nucleares, tiene maniobras militares con Venezuela. No sé qué hayan hecho con Bolivia o con el Ecuador, pero no sería imposible encontrar movimientos para "estrechar los lazos". No es de rojos contra azules. La ideología cuenta poco (ya me dirán qué "socialismo del siglo XXI" practica Ahmadineyad o Putin). Se trata de encontrar ayudas para defenderse del prepotente del Norte. Unos subversivos del orden existente que es semi-feudal aunque resquebrajándose. En el hecho de que se resquebraja incide el avance del Global Trends 2025. Se publicará en diciembre pero del que se conocen detalles gracias a una conferencia el pasado día 4 del subdirector del Instituto (National Intelligence Council) de la CIA que lo ha coordinado.
No tendría que asombrarme de la serenidad con que se enfrenta la posibilidad de que se produzca un magnicidio. Por un lado, ya se han encargado los respectivos presidentes de denunciarlo. Además, John Perkins, en sus Confesiones de un asesino económico a sueldo (Confessions of an Economic Hit-Man), reconoce que el ecuatoriano Jaime Roldós y el panameño Omar Torrijos fueron asesinados mediante sus correspondientes accidentes aéreos. Hasta el supuesto "poder blando" necesita de estos trabajos duros y sucios para mantenerse cuando lo más importante, como sucede con los mafiosos, es que no haya casos visibles de desobediencia sin castigo. Lo que está por ver es si il capo di tutti i capi ha dejado de ser lo que era. Desgraciadamente, sí mantiene la posibilidad de contratar a un sicario. Estos actos terroristas (sería terrorismo al fin y al cabo, por lo menos en mi definición, no en la de Bush) necesitan de muy poca gente para ser llevados a cabo. Como todos.

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