martes, 16 de septiembre de 2008

Lehman, AIG y lo que venga

Me gusta la frase:
The sight of rich bankers getting the boot might be lots of fun if it were just a spectator sport. Unfortunately, we are in the game with these clowns
Sería divertido ver a estos banqueros al ser echados a la calle. Pero eso sería si fuésemos (que no somos) espectadores de un espectáculo deportivo. Desgraciadamente, estamos en el mismo juego que esos payasos.
La irresponsabilidad de estos financieros sería su problema si se quedase en el sector financiero esotérico, lleno de "productos" que poca gente entiende y que muchos de los expertos tampoco comprenden. Dinero que crea dinero que crea dinero, pero que si se rompe la cadena no se sabe qué dinero se ha perdido dónde y de quién. Esos productos tienen nombres extraños, nuevos, intraducibles, como un abracadabra. Sería muy hermoso si así fuese.
Desgraciadamente, de esa irresponsabilida de esos "payasos" (clowns), dependen fondos de pensiones, pequeños fondos de inversión de pequeños ahorradores, algunos salarios, pequeños ahorros, es decir, gente que jsí va a perder dinero y en porcentaje alto con respecto a sus posibilidades. Cierto que "los de arriba" pierden algo. Y los irresponsables también. Pero, como suele suceder, son "los de abajo" los que pierden más. 
Pero aún así podriamos decir que seguía siendo su problema: no haberse fiado de ellos ni de los que les legitimaron inventándose lo de que "menos Estado, más mercado" podía aplicarse a cualquier actividad humana sin tener que rendir cuentas a nadie. A nadie van a rendir cuentas, aunque algunos de los irresponsables de Enron, WorlCom y los restantes payasos (clowns) de la anterior oleada de rapiñas empresariales sí que pasaron por los juzgados.
Sin embargo, no es su problema. Es nuestro problema. La "globalización financiera" a sido más "globalización" que la "globalización económica". El sector financiero se hizo mundial en sus conexiones (temblandito estoy con lo que pueda pasar con la entidad en la que está mi fondo de pensiones) mientras que el comercio de bienes y servicios "globalizado" difícilmente haya alcanzado el 20 por ciento del comercio mundial. Sin embargo, el patacrac financiero va a tener efectos sobre el sector de la economía real: precios, salarios, energía, alimentación... 
Lo que venga es lo que cuenta, aunque siempre podría pasar como con el valentón de Cervantes: que "fuese y no hubo nada". Pero me extrañaría, aunque me encantaría si estuviese equivocado.
28 años de desregulación han producido muchos hiper-ricos y hasta es posible que hayan producido riqueza tout court. Pero también han producido la que nos viene.
(P.S., para los que lean francés, un claro artículo, poco doctrinario, de preguntas y respuestas sobre qué ha pasado y qué puede pasar, en Le Monde  hoy).

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