miércoles, 17 de septiembre de 2008

Global y local

1.- Damos por supuesto que hay fenómenos mundiales que afectan a la política local. Como es de suponer, no lo hacen de la misma forma. La crisis alimentaria mundial no afecta de la misma manera al África Subsahariana, a México o a Bélgica. El poder que puedan tener en la jerarquía mundial los diferentes gobiernos hace que puedan reducir el impacto o quede magnificado por su condición periférica. El impacto que tenga dicha crisis en los Estados Unidos no es el mismo que el que pueda tener en Haití, donde las galletas de barro sí que existen, aunque en los Estados Unidos se conozcan (son oficiales) las cifras de personas que viven bajo "inseguridad alimentaria", es decir, que no saben si podrán alimentar a su familia en los siguientes días. 
Algunos de esos fenómenos mundiales, sin embargo, van en la dirección opuesta y están afectando más a los países centrales que a los periféricos. Me refiero a la crisis financiera donde tendría que estar claro a estas alturas que el fenómeno mundial afecta a lo local en la medida en que las instituciones financieras han estado conectadas. Si una aseguradora española hizo reaseguros con una reaseguradora estadounidense ahora en bancarrota, pues va a tener problemas. Y si esa aseguradora tiene acciones de un banco, intentará venderlas para mantener liquidez. Pero el banco se verá en apuros si la cantidad es muy alta. Y así sucesivamente.
Hay un caso particular, todavía más especial, que es el de la crisis energética. Aquí la distinción no es tanto país central y país periférico sino país productor y país consumidor, con todas las matizaciones de sólo importador (como España), importador neto pero productor (los Estados Unidos), productor pero no refinador (México) o productor y distribuidor (Venezuela o el Brasil). 
2.- Pero volviendo al caso de la crisis financiera que se está convirtiendo en crisis económica, también conviene recordar que ha sido un caso en que lo local se ha convertido en global. Todo habría funcionado de otra manera si no se hubiese producido el hiper-endeudamiento de los Estados Unidos (federal, local, empresarial, familiar, externo), si los bancos no hubiesen cometido la irresponsabilidad de las hipotecas dudosas (subprime) y si el ansia por la acumulación incesante de capital no hubiese convertido en mercancía a dichas deudas en "paquetes" de contenido que ha resultado "tóxico" para el comprador en cuanto han comenzado los fallidos y las bancarrotas (si debes un millón, estás perdido; si debes mil millones, el que está perdido es el banco). Como los compradores podían estar fuera de los Estados Unidos, el impacto sobre otros países fue el paso siguiente y las relaciones entre los prestamistas de un lado y otro del Atlántico han hecho que lo que era local se convierta en local.
3.- Eso no es una razón para no ver el elemento local que hay en lo local. Por ejemplo, España parece que no tenía en común con los Estados Unidos un sistema financiero local tan "tocado". Es posible que tengan razón los políticos españoles que afirman que dicho sistema es robusto. Ya he dicho en 2 que tanto da. Pero lo que sí tenía en común y era independiente, era la burbuja inmobiliaria. Cierto que controlar una burbuja es como intentar cabalgar a un tigre, pero no sólo hubo pasividad ante el fenómeno sino que se fomentó con normativas muy liberalizadoras (del suelo, por ejemplo, o de la promoción inmobiliaria en algunas regiones como Valencia). Lo único cierto de las burbujas es que revientan. De ésta (la española, como la estadounidense), se sabía. Lo que no se sabía era el cuándo, con lo que el ansia insaciable de acumulación de capital siguió funcionando en el sector que hacía de motor de la economía española (no de la estadounidense, que tiene otros motores, como el armamento, muy keynesianos en la práctica aunque no en la apariencia). 
Esto no quiere decir que de 3 no se pueda volver a 2 y, por tanto, a 1. En efecto, la crisis inmobiliaria estadounidense agravó la crisis financiera que agravó la crisis inmobiliaria que agravó la crisis financiera global. Pero todo esto sí quiere decir que se pueden echar las culpas a lo global de lo que sucede en lo local, pero hay que asumir las responsabilidades de lo que sucede en lo local y se ha originado en lo local.
¿Hay un 4, algo global que influye en lo global? Relativamente porque fue originado (2) localmente (en los países centrales con la inestimable ayuda de los países emergentes -el Brasil, la China, la India-), de ahí afectó al Planeta (1), con gestiones locales diferenciadas (3). Me refiero a lo que está sucediendo con el ecosistema, que ya tiene su propia dinámica con independencia de los "inputs" locales. Un bonito panorama.

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