jueves, 28 de agosto de 2008

Takfir en Argelia

Este Truffaut me convence y, de paso, prueba que se puede hacer buen periodismo que explica las cosas y permite comprender mejor qué está sucediendo. Truffaut explica la evolución del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate en Argelia, cómo se internacionaliza firmando un acuerdo con Al Qaeda (en mi opinión, de franquicia), cómo lo que era una organización sólo argelina recluta personas de los países vecinos y recibe viejos combatientes en Iraq (igual, añado, que había recibido a los "afganos" después de la lucha contra el Ejército Rojo, cuando el gobierno de Kabul era comunista y pedía ayuda fraternal a los comunistas rusos y los anglosajones habían montado una resistencia basándose en el fundamentalismo -entonces el fundamentalismo era bueno porque era anticomunista, ahora es malo porque es ¿anticapitalista? no, antiestadounidense- ). También hay incursiones de Gadafi que, en un mundo que se fragmenta, quiere ser potencia regional y no tiene ninguna gana de que lo sea la igualmente petrolera y gasística Argelia.
No he visto que Al Qaeda en el Magreb Islámico haya reivindicado las 70 muertes producidas en la última semana, pero Truffaut lo da por seguro viendo los objetivos de los atentados: policías y sus familias y empresas extranjeras, es decir, posibles objetos del takfir, "concepto coránico que estipula que todo aquel que colabora con un régimen enemigo es un apóstata" (tengo que preguntar, cuando vuelva a la universidad, sobre este asunto al colega que sí sabe de eso; la verdad es que me deja dudando). Sí sé que durante la independencia ya hubo ese tipo de ataque contra los colaboracionistas, cuando todavía no se hablaba de fundamentalismo ni existía Al Qaeda.
Lo que pasó en Argelia en su guerra por la independencia no sólo tiene interés para mis amigos pied-noirs sino que permite extraer algunas lecciones sobre lo que está pasando en Iraq. De hecho, el libro de Alistair Horne de 1977 sobre la independencia (A Savage War of Peace. Argelia 1954-1962), es leído ahora por algunos militares estadounidenses. Desgraciadamente, no parece que sea leído por los políticos que, de nuevo por desgracia, no necesitan leer: les basta con "crear" la realidad. Dudo, de todas maneras, que el concepto de takfir sea tan importante para atribuir una autoría. Aquella independencia tuvo también prácticas abusivas por parte del ejército francés (considerado como ocupante por los independentistas y como garante del orden por los colonos... ¡y muchos argelinos!) y uso del terrorismo contra los colaboracionistas. El FLN no creo que necesitara del takfir, pero igual me equivoco. En todo caso, siempre tengo mis reticencias cuando se intenta meter la religión (como sistema de creencias) en el asunto venga o no venga al caso. Otra cosa es la religión organizada, la Conferencia Episcopal Ecuatoriana en la actual campaña del referendum sobre el proyecto de Constitución o la española de tanto en tanto. Pero las evidentes diferencias internas entre católicos ecuatorianos o españoles muestra que no son las creencias las que determinan la toma de posición sino otro tipo de argumentos. Igual pasa lo mismo con el takfir: que habría que buscar esos otros argumentos.

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